<img height="1" width="1" style="display:none" src="https://www.facebook.com/tr?id=378526515676058&amp;ev=PageView&amp;noscript=1">

¿Qué pasará con la Liga femenina tras su tercera edición?

  • Foto: Edwin Bustamante Restrepo
    Foto: Edwin Bustamante Restrepo
Colprensa | Publicado el 06 de octubre de 2019

Esta semana finalizó la tercera edición del campeonato de fútbol de la Liga Femenina Profesional de Colombia y, aunque el torneo se ha venido consolidando en sus temporadas iniciales, lo cierto es que aún hay temas sin solucionar que pondrían en duda su continuidad para el año 2020.

América de Cali es el nuevo campeón del fútbol femenino colombiano después de vencer en la Final a Independiente Medellín, con un global de 3-2. De la alegría de un título histórico, y ad portas del inicio de la Copa Libertadores Femenina 2019 con tres equipos colombianos (Atlético Huila, América y Medellín), hay que pasar al análisis de lo que viene para el campeonato.

Un torneo hecho con afanes

La historia de esta Liga 2019 comenzó mal. Con varios equipos tratando de hacerse a un lado en la participación del torneo por falta de recursos, sumado a los escándalos de abusos sexuales en la selección Colombia Sub-17 y a las denuncias de las jugadoras por falta de inversión, no se veía claro el horizonte.

Días antes de la protesta de las futbolistas, en la recordada rueda de prensa junto a Acolfutpro (Asociación Colombiana de Futbolistas Profesionales), se escucharon declaraciones de dirigentes del fútbol nacional que ponían la situación más complicada aún.

“Habrá un torneo nacional Sub-23 con 6 jugadoras libres, sin extranjeras, sin costos de inscripción y con el apoyo de Coldeportes. Vamos a tener una liga seguramente semiprofesional”, aseguró en su momento Jorge Enrique Vélez, presidente de la Dimayor.

Pero no fue el único, Ramón Jesurun (presidente de la Federación Colombiana de Fútbol) añadió por esos días que “uno trabaja en base a tener réditos y desafortunadamente el fútbol femenino no los tuvo. Los clubes profesionales hicieron un gran esfuerzo en los últimos años y perdieron mucho dinero, porque no se consiguió el sponsor. Debemos decir que el público no nos apoyó como nosotros lo hubiéremos esperado. Ni la prensa nos apoyó”.

Justamente, Carlos González Puche (presidente de Acolfutpro) le aseguró a COLPRENSA que “la Liga Profesional Femenina no se acabó por la presión, por la denuncia. Quedaron en evidencia, no habían planificado, no están comprometidos con el fútbol femenino, no quieren hacer las inversiones ni procesos”.

No es descabellada la opinión de Acolfutpro, en especial después de que la presente edición de la Liga Femenina tan solo durara dos meses y medio. Para analizarlo con las otras dos ediciones, la segunda (2018) duró tres meses y medio, y la primera (2017) cinco meses y medio. A pesar de ello, los estadios en las finales recibieron cerca de 44.000 espectadores entre los juegos de ida y de venida.

“¿Tu crees que puede haber fútbol femenino con contratos de un mes?, ¿que una mujer que se dedique a jugar fútbol puede vivir con un mes de salario mínimo?”, añadió con ironía González Puche.

En busca de un proceso sólido en el país

Uno de los grandes retos que ha tenido el fútbol femenino en el país en su camino de ser profesional es la falta de interés por parte de los equipos, quienes en muchos casos no ven la necesidad de invertir en un equipo femenino. Es por eso que muchas son las voces que piden que exista un proceso formativo serio.

Solo ciudades como Bogotá, Medellín y Cali tienen procesos femeninos en sus ligas locales; además de tener selección femenina mayores y juvenil, también tienen campeonatos en diferentes categorías para las mujeres. Gol Star, Formas Íntimas (que se unió con el DIM para la Liga 2019) y la Escuela Sarmiento Lora (que se unió con el Deportivo Cali para la Liga 2019) hacen parte de esos esfuerzos por mantener el fútbol femenino en el país.

El problema de no contar con ese respaldo en la mayoría del territorio nacional donde hay semilleros de fútbol es que cuando se organiza una Liga Profesional de manera abrupta no hay de dónde elegir para completar 18 planteles competitivos.

“Hay un grupo de 40 o 50 jugadoras competitivas que han estado fuera, que se han ganado becas en Estados Unidos, que han jugado en Europa. Algunas regresaron y otras siguen en el exterior. Esto no se trata de que yo traigo el fútbol femenino y lo saco, esto es de procesos”, comentó el presidente de Acolfutpro.

Pero ¿Hay casos de éxito? Claro que sí. La National Women’s Soccer League (NWSL) de los Estados Unidos es una fiel muestra de ello: luego de seis años de fundación tiene raíces lo suficientemente sólidas para generar ingresos, ser atractiva y tener proyección.

Actualmente, son nueve los equipos que disputan el torneo de abril a octubre, con un total de 103 partidos jugados. También es cierto que en los Estados Unidos el fútbol (soccer) lleva décadas siendo considerado un deporte ideal para las mujeres y de allí su fuerza internacional con cuatro Copas del Mundo y cuatro medallas Olímpicas de oro.

Por otro lado también aparece la Liga Iberdrola, en España. Esta se inició en 1988. A pesar de que ha tenido mutaciones a lo largo de este tiempo, hoy en día no solo cuenta con el aval de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) sino que es protagonista en la UEFA Champions League.

Como si fuese poco, antes del inicio de la temporada 2019/20 firmaron un acuerdo por los derechos de televisión con la empresa Mediapro, en la cual los 16 equipos se aseguraron ingresos por 3 millones de euros anuales por las próximas tres ediciones del campeonato, es decir que recibirán 9 millones en los próximos años. En Colombia solo se pasa un partido por jornada por la señal de Win Sports y en el plan del canal Premium está contemplado uno más.

“Mientras no se piense en un proceso seguiremos teniendo torneos relámpagos. Por ejemplo, Once Caldas hizo una convocatoria días antes para presentar equipo y no ser sancionado por Conmebol, porque a equipos que participen en Copas internacionales les obligan tener un equipo femenino”, añadió González Puche.

Voluntad real para sacar adelante el proyecto

Como parece ser en muchos de los problemas del país, una cuota grande de responsabilidad la tienen quienes toman las decisiones al no prestarle la verdadera atención que merece, en este caso, el fútbol profesional femenino.

“Nosotros solo queremos sentarnos a concertar cuál va a ser el futuro del fútbol femenino en el país, ver argumentos, ver el cómo, el cuándo, bajo qué término”, agregó Acolfutpro, haciendo referencia a las peticiones por las cuales busca un encuentro con Dimayor y la Federación Colombiana de Fútbol.

Según están las cosas, los entes reguladores del fútbol nacional no ven a la Asociación de Futbolistas como tal y por eso han negado en varias oportunidades la posibilidad de reunirse: “están furiosos porque quedaron expuestos. A las futbolistas no les daban viáticos, no les daban la ropa, pagaban sus propios tiquetes, muchas no tenían cobertura médica y por eso ellos dicen que nosotros solo queremos acabar el fútbol, hacer daño, pero lo que les digo es que queremos acabar el fútbol, pero el corrupto”, añadió González Puche.

Un ejemplo de voluntad entre todas las partes se dio este año en Argentina, que tendrá por primera vez su Liga profesional femenina. Futbolistas Argentinos Agremiados (FAA) y la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) llegaron a un acuerdo después de mucho dialogar para que se llevara a cabo este torneo a partir de junio.

Entre los acuerdos el más importante es, sin duda, que la AFA aportará 528.000 a cada equipo participante del campeonato para garantizar que estos paguen los salarios de ocho de sus jugadoras. Además, se pactó que el sueldo básico para una mujer profesional será equivalente al de un jugador de la Primera C, la cual es la última categoría masculina en ese país, tasado en casi un millón de pesos colombianos. Ninguna futbolista podrá ganar menos que eso.

Con el contexto actual, parece muy complicado que la Liga Águila femenina del 2020 se mantenga, aunque aún tienen suficiente tiempo para organizar bien el torneo y establecer ciertos parámetros que los equipos del rentado nacional deberían cumplir para poder competir.

Por el momento, el fútbol femenino colombiano seguirá luchando por sobrevivir desde donde mejor sabe, la cancha. Este 11 de octubre comenzará a rodar la pelota en la Copa Libertadores Femenina en Ecuador en la que Atlético Huila (campeón defensor), América de Cali e Independiente Medellín esperan dejar en alto el nombre del país.

Contexto de la Noticia

Porque entre varios ojos vemos más, queremos construir una mejor web para ustedes. Los invitamos a reportar errores de contenido, ortografía, puntuación y otras que consideren pertinentes. (*)

 
¿CUÁL ES EL ERROR?*
 
¿CÓMO LO ESCRIBIRÍA USTED?
 
INGRESE SUS DATOS PERSONALES *
 
Correo electrónico
 
Acepto términos y condiciones
LOS CAMPOS MARCADOS CON * SON OBLIGATORIOS

Datos extra, información confidencial y pistas para avanzar en nuestras investigaciones. Usted puede hacer parte de la construcción de nuestro contenido. Los invitamos a ampliar la información de este tema.

 
RESERVAMOS LA IDENTIDAD DE NUESTRAS FUENTES *
 
 
INGRESE SUS DATOS PERSONALES *
 
Correo electrónico
 
Teléfono
 
Acepto términos y condiciones
LOS CAMPOS MARCADOS CON * SON OBLIGATORIOS