La tenista estadounidense Serena Williams ganó este sábado su decimonoveno título del Grand Slam, continuando invicta en seis finales del Abierto de Australia y ampliando su década de dominio sobre la rusa Maria Sharapova con una contundente victoria 6-3, 7-6 (5).
Tras una celebración prematura en su tercer punto de partido, en la que dejó caer la raqueta tras servir lo que ella creía un ace, la primera preclasificada respiró hondo y disparó otro ace, el 15to del set y 18vo que ofreció en el encuentro, para sellar la final.
En esta ocasión, la celebración fue de verdad. Saltó de un lado a otro como una niña, antes de estrechar la mano de Sharapova en la red.
“Me siento honrada de estar aquí esta noche en mi estadio favorito”, dijo.
Williams, de 33 años, es la campeona de mayor edad en la competición femenina desde que se introdujo el sistema actual de Abiertos.
De los seis títulos de Williams en Australia -en 2003, 2005, 2007, 2009, 2010 y 2015- dos los ganó en finales contra Sharapova, que ganó en Melbourne Park en 2008.
“No le he ganado en mucho tiempo, pero adoro cada vez que salgo a la cancha con ella”, dijo Sharapova, que tuvo que salvar dos puntos de partidos en la segunda manga. “He tenido algunos de los mejores recuerdos de mi carrera en esta cancha y también algunas de mis derrotas más duras, pero así es la vida de una tenista”.
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