Entre semana, Jacqueline Gómez trabaja como psicóloga con adultos mayores en la Alcaldía de San Jerónimo. Los fines de semana, en cambio, deja la rutina y se interna en el paisaje de la finca de sus padres. Siembra, recoge y procesa café. Allí mismo lo lava o lo deja fermentar, según el tipo que esté produciendo. Su madre la apoya con el proceso de secado.
Aunque termina la semana cansada, estar rodeada del cultivo y del olor a café es el descanso de la rutina. No necesita beberlo para que le suba el ánimo: es suficiente con saber que allí se cultiva Café Cedru’s.
Su producto nació de ver a sus padres, que lo han cultivado toda la vida, venderlo seco a las compraventas o a las cooperativas de la región. Jacqueline siempre se preguntó por qué en su casa tomaban café comercial en vez de consumir el que cultivaban con sus manos.
Junto a su esposo, un apasionado del café, decidieron responder esa pregunta y el sabor les gustó tanto que sacaron su marca en 2022. El nombre es una alteración de Los Cedros, vereda de San Jerónimo, donde nació Jacqueline. Mandaron a hacer el proceso de tostión en Medellín, y hasta el día de hoy allí lo siguen haciendo y se los envían empacado.
En la actualidad, Café Cedru’s se distribuye en supermercados y tiendas aliadas. La primera vez que vio su marca en una estantería, Jacqueline sintió que había alcanzado un logro significativo. Así mismo, el empaque se convirtió en el complemento ideal para su grano.
La Cámara de Comercio de Medellín para Antioquia ha acompañado su trayectoria con capacitaciones para mejorar el negocio. Además, le ha brindado espacios en sus eventos para exhibir sus productos. Uno de ellos fue el Programa para la Especialidad del Café, jornada con talleres, sesiones de campo y de cata en Medellín.
Luego de profundizar en sus conocimientos, se atrevieron a hacer café honey, un proceso en el que se despulpa la cereza, pero se conserva la parte pegajosa de la semilla, el mucílago. Aunque sentían miedo, ajustaron su producción, sembraron más y seleccionaron lo mejor de su cosecha. El primer lote participó en la subasta del programa y se vendió completo y a buen precio. Ahora es parte de la producción cotidiana.
El siguiente paso es reforzar las ventas digitales de Cedru’s y llevar la marca a otros municipios y al exterior, donde ya tienen un cliente fijo. Mientras se toma un tinto de su marca, Jacqueline saborea el fruto del trabajo de años, que no solo ha sido el sustento de su familia sino también de muchas familias del país. “Tomemos lo nuestro, lo que nosotros producimos”.
