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HISTÓRICO
Álvaro Vásquez, a responder ante la Supersociedades
Germán Jiménez Morales | Publicado el 14 de mayo de 2011
La Superintendencia de Sociedades es el primer ente de control al que Álvaro Vásquez Osorio, exgerente General del IDEA, tendrá que rendirle cuentas por haber comprado -a través de Smart Web- acciones de Fogansa S.A., cuando era miembro de su Junta Directiva, pues no contó con la autorización de esta última y, según él mismo le confesó a este diario, tuvo el propósito de obtener un rendimiento especulativo en la transacción.

Los encargados de abrir la ruta de las investigaciones oficiales fueron los mismos miembros de la Junta de Fogansa. Ellos se reunieron el lunes, 9 de mayo, y, al final de las deliberaciones, encargaron al representante legal de la sociedad, Jorge Andrés Gutiérrez Vélez, para que le remitiera al superintendente de sociedades, Luis Guillermo Vélez Cabrera, la siguiente comunicación:

"Por decisión de la Junta Directiva de Fogansa S.A. en reunión llevada a cabo el día de hoy, creemos nuestro deber poner bajo su conocimiento las publicaciones del periódico EL COLOMBIANO del 1° y del 8 de mayo de 2011, las cuales adjuntamos".

Tales informes, según corroboró este diario con fuentes de Fogansa, corresponden a los titulados "Así compró A. Vásquez acciones de Fogansa" y "Vásquez debe devolver lo ganado en Fogansa: Isaza".

Como de esta Junta hace parte Francisco Javier Beltrán Montoya, el actual gerente General del IDEA, este diario le preguntó, por correo electrónico, si había respaldado esa decisión, que podría significar la apertura de una investigación contra su antecesor.

En forma escrita, Beltrán Montoya respondió: "es importante señalar, finalmente, que el día 9 de mayo del presente año se llevó a cabo la Junta Directiva de Fogansa, en la cual el Gerente General del IDEA participó. Por unanimidad se resolvió remitir a la Superintendencia de Sociedades las copias de los informes periodísticos relacionados por usted, para que la Superintendencia, como autoridad competente, valore el material aportado y ejerza las acciones que considere procedentes, sin que ello implique un juicio de valor de la Junta Directiva o alguno de sus miembros, sobre los hechos relacionados".

Según lo estableció EL COLOMBIANO, el hecho que más captó la atención de Fogansa fue la confesión que Vásquez Osorio le hizo a este diario, en el sentido de que él estaba detrás de Smart Web, la empresa que utilizó para adquirir acciones de Fogansa en noviembre de 2008, las mismas que fueron vendidas, el 29 de diciembre de ese año, al ganadero Jorge Luis Ochoa Vásquez.

El tema, vale recordar, gira alrededor de un negocio de cerca de 6.000 millones de pesos en acciones de Fogansa que deseaba vender la Fundación Berta Arias de Botero. Como miembro de la Junta de Fogansa y gerente General del IDEA, el funcionario trató de convencer a la Junta del Instituto de que era un buen negocio adquirir cada título a 1.614,88 pesos, para luego venderlos a 2.000 o 2.200 pesos. Su Junta no lo aprobó, ante lo cual, según el mismo Vásquez Osorio, reunió a siete amigos con dinero para que, ellos, compraran las acciones y partieran con él las utilidades.

En esa primera versión Vásquez Osorio no aparecía como comprador. Sin embargo, la investigación realizada por este diario estableció que Smart Web, uno de sus siete amigos, era él mismo, develándose de esta manera un secreto que no conocía la Junta de Fogansa, a la que pertenecía el entonces funcionario público. Esa empresa la transformó luego en Terminales y Conectores y puso allí como representante legal a Hernando Fabio Patiño, a quien Vásquez reconoce haber empleado como conductor en el IDEA.

El hoy exgerente general del Instituto para el Desarrollo de Antioquia lo dijo en sus propias palabras: "La cuestión es que yo participé personalmente en la compra de 284 millones míos, que eran míos, pero que yo los compré a través de Smart Web".

"O sea, ¿Smart Web es una firma tuya?", le preguntó este diario.

"No es una firma mía, aunque hoy yo ya quedé con la sociedad y como es sociedad anónima pues no aparece todavía el registro de las acciones a nombre mío. Porque yo conseguí una representación, desde que vivía en Argentina, de Terminales y Conectores, a través de un amigo que vive allá. Entonces dije, esta sociedad, que ya estaba paralizada, que se utilizó solamente para la compra de esas acciones, la voy a convertir en un proceso de Terminales y Conectores, y ahí fue donde apareció Hernando Fabio Patiño, a quien conozco hace muchos años".

Según estableció este diario, uno de los temas que más impactó el sentido de responsabilidad de la Junta Directiva de Fogansa fue la posición planteada por el abogado Álvaro Isaza Upegui, quien en informe publicado por EL COLOMBIANO el pasado domingo expresó que Vásquez Osorio tiene la obligación legal y ética de devolver los cerca de 600 millones de pesos que se ganó en la compraventa de acciones de Fogansa.

También advirtió Isaza que la Junta Directiva de Fogansa estaba obligada a reportarle a la Supersociedades las novedades en la actuación de uno de sus exmiembros. La Junta ya lo hizo, pero el superintendente apenas se está ilustrando sobre el asunto.

Las investigaciones se abren paso. En concepto de Álvaro Isaza Upegui, "la Supersociedades, respetando el debido proceso, debe dar traslado primero a los que están involucrados y, si a su leal saber y entender, ve que hay cuestiones que debe oficiar a otras entidades, como la Procuraduría y la Fiscalía, lo debe hacer". El Supersociedades, dicen sus asesores, se pronunciará esta semana.