El transbordador espacial Atlantis partió en forma estruendosa este viernes en su último vuelo, con un experimentado grupo de seis tripulantes y una carga completa de equipo para la estación orbital.
El Atlantis cruzó veloz el cielo despejado dejando detrás una estela brillante sobre el Atlántico frente a una gran multitud deseosa de captar uno de los pocos vuelos restantes en el programa de los transbordadores.
El destino de la misión es la Estación Espacial Internacional, que pasaba sobre el Pacífico Sur al momento del despegue. El transbordador debe llegar el domingo al complejo orbital que alberga a seis personas.
Alrededor de 40.000 personas se congregaron en el Centro Espacial Kennedy y en las caminos aledaños con el anhelo de ser testigos del último lanzamiento del Atlantis, que tuvo lugar en el momento anunciado. La Nasa informó que la multitud fue la mayor en varios años en presenciar un despegue.
"Buena suerte, que Dios los acompañe y que se diviertan un poco allá arriba", dijo el director de lanzamientos, Mike Leinbach, a los astronautas casi al momento del despegue. Afirmó que hablaba en nombre de todos quienes han trabajado sobre el Atlantis desde el comienzo.
"Con su permiso, vamos a sacarla (la nave) del granero y dar unas vueltas al planeta", respondió el comandante Kenneth Ham.
Los astronautas -todos hombres y con al menos un vuelo similar- no pudieron resistirse a darle un toque de humor al día antes de ponerse a trabajar. Al desayuno de filete y hamburguesa se presentaron de traje de gala, camisa blanca y corbata negra de moño. Posiblemente fue el atuendo más formal que jamas hayan vestido los astronautas en su día de lanzamiento, así fuera incluso brevemente para una fotografía.
La única preocupación durante la cuenta regresiva de este viernes fue la presencia de un pequeño cojinete de bolas que fue encontrado esta semana en el compartimento de carga del Atlantis. Los ingenieros debieron esforzarse para determinar que el cojinete posiblemente provino de una cámara usada para las caminatas espaciales, y dieron el visto bueno a unos cuantos minutos del despegue.
La misión de 12 días es la última del Atlantis, el cuarto en el programa de transbordadores de la Nasa. Después de éste, sólo quedan dos vuelos pendientes de transbordadores. El Discovery tiene un vuelo programado para septiembre y sería seguido por el Endeavour en noviembre.
La Nasa tiene proyectado terminar a finales de año el programa con 30 años de existencia.
El Atlantis fue lanzado a órbita por primera vez en 1985. Este es su viaje número 32 y el 132 de los transbordadores.
El transbordador va cargado con baterías nuevas y con un compartimento de fabricación rusa para la estación espacial.