En el barrio Lorena, sector de Laureles, los habitantes ayer no salían de su asombro al conocer el atroz asesinato de un niño de 10 años, que trató de evitar que dos ladrones se apoderaran de los computadores de una sala de internet de su tía.
En la carrera 79 con calle 38, dos hombres, que 20 días atrás tomaron en arriendo una pieza, en la casa donde vivía el niño, en la cual, además, funciona un negocio de internet, penetraron a robarse los computadores, creyendo que nadie los miraba.
Sin embargo, el niño, sobrino de la mujer que les había alquilado la alcoba, descubrió sus intenciones. Pero los ladrones lo dominaron, lo ataron y le envolvieron la cabeza con cinta adhesiva. Luego lo encerraron en un baño.
Los delincuentes escaparon con tres computadores, mientras que el niño moría por asfixia mecánica.
Cuando llegó la Policía, alertada por los familiares, apareció uno de los antisociales, quien indagaba por lo ocurrido, sin enterarse de que ya los vecinos sabían qué había pasado y uno de ellos, indignado, lo agredió con un cuchillo.
El hombre fue capturado herido, mientras que su cómplice logró huir. Las autoridades allanaron la pieza y encontraron marihuana y publicaciones alusivas a sectas satánicas.
Una niña en Itagüí
De otra parte, hoy, a las 12 del día, en el cementerio de Itagüí, será sepultada la niña de 13 años, asesinada la noche del pasado jueves, en el sector El Pedregal.
Como se informó ayer, la menor fue agredida por un pistolero después de salir del colegio, donde cursaba el sexto grado.
Allegados indicaron que era la menor de una familia de tres hermanos (los otros dos son hombres).
Llegaron con su madre, hace cinco meses a vivir con la abuela a El Pedregal, procedentes del barrio Manique.
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