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HISTÓRICO
Periodista contó a la Corte como fue la persecución del DAS en su contra
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Colprensa | Publicado el 07 de abril de 2014

Ante la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia, la periodista Claudia Julieta Duque relató los hostigamientos de los que fue víctima por parte del Departamento Administrativo de Seguridad, DAS, que la llevaron en dos ocasiones al exilio.

En el marco del juicio que por ‘chuzadas’ se le adelanta al exdirector del DAS, Jorge Noguera, la periodista acusó a esa entidad de estar detrás de un hostigamiento que consistió en recibir por meses múltiples llamadas amenazantes, incluso una en noviembre de 2004 en contra de la integridad de su hija, en hechos que hoy tienen a ocho exfuncionarios procesados por la presunta comisión del delito de tortura psicológica.

“Aquí hay una responsabilidad evidente por la jerarquía, el cargo, la cadena de mando. Me consta que (Noguera) negó todo lo que estaba sucediendo cuando ya estaba recibiendo memorandos sobre mí. Mínimamente me consta un acto enorme de hipocresía”, señaló.

Duque explicó que el acoso en su contra se originó por una cadena de hechos relacionados con su actuación como periodista por la investigación realizada sobre la presunta participación del DAS en la desviación de la investigación del homicidio del periodista y humorista Jaime Garzón, así como otra investigación que hizo sobre irregularidades en la Fiscalía de Luis Camilo Osorio.

Según su relato, todo empeoró cuando el entonces presidente de la República, Álvaro Uribe Vélez, hizo un pronunciamiento desacreditando a los defensores de derechos humanos en diciembre de 2003 y, cuando en 2004 se dio orden de investigar al DAS por el caso de Jaime Garzón.

Duque relató cómo se presentó una desatención de sus múltiples denuncias que llevaron incluso a tratar de descalificarla y desacreditarla a fin que “pareciera una loca”.

Uno de esos episodios se presentó en febrero de 2004 con la intensificación de las amenazas en su contra que llevaron a que solicitara que se verificara si su teléfono estaba ‘chuzado’ o no y que se le instalara un identificador para poder registrar los números.

“El 11 de febrero, el coronel Novoa llegó con otro capitán de la policía a hacer una supuesta verificación sobre mi teléfono, que para mí eso fue una broma de mal gusto, porque llegó con un voltímetro a mirar si en la conexión había una corriente que indicara que el teléfono estaba interceptado y concluyó que no”, contó.

Acto seguido, la volvieron a llamar y al otro lado de la línea se escuchaban burlas y risas y “decían que se habían robado a mi hija. Me instalan en mayo el identificador y yo empiezo a registrar los teléfonos de los cuales me llamaban. Ese número llegó hasta 70 llamadas diarias”, señaló.

De acuerdo con Duque, la desacreditación fue la peor estrategia usada en su contra al punto tal que el mismo Ministerio del Interior respondió en 2007 ante la Corte Constitucional en una acción de tutela, que ella nunca había recibido amenazas.

“En octubre de 2008 la Corte Constitucional falla a mi favor y ordena entregar toda la información sobre mí y decía que sin órdenes judiciales eso era ilegal y ordena rectificar todos los dichos y el Ministerio en febrero de 2009 tuvo que emitir una circular admitiendo mi situación de riesgo, admitiendo que sí había sido perseguida por el Estado colombiano”, precisó.

En este caso, a Duque la trataron de considerar desequilibrada por las autoridades que no creía que una persona podía “andar tranquila” con 70 amenazas diarias y se llegó al punto de un nuevo exilio e incluso se conoció la existencia de un manual para interceptarla.

“Es el punto final de una serie de situaciones que me arrinconaron de forma vital en esa época y esta llamada (a su hija) en particular, rompió completamente todas mis posibilidades de resistencia. Yo estaba peleando aquí por quedarme en el país, por lograr justicia pero con esta situación ya no había nada más que hacer. Este memorando es la culminación de un proceso de análisis de inteligencia, de interceptaciones, de persecución y también obedece a una orden que se encontró dentro del expediente del DAS que decía finalizar urgente”, precisó.

El caso de Claudia Julieta Duque por tortura psicológica avanza actualmente ante un juzgado por lo cual, la periodista pidió a la Corte que su declaración se trasladara a ese proceso en el que ya uno de los exfuncionarios del DAS procesados, aceptó cargos y se acogió a sentencia anticipada.