Hace sus obras en cuestión de minutos, pero su hablar y su forma de expresarse tiene ese ritmo característico de una persona caribeña, pausada y sin prisa.
Jabit Polo Yépez es un artesano nacido en Luruaco, Atlántico. Desde pequeño veía a su padre trabajar la madera y siempre quiso seguirle los pasos, pero sabía que podía ir más allá.
Él define a su padre como uno de los mejores talladores de madera del Caribe, pero él decidió usar otro material que aquel solo decoraba por ser utensilios caseros.
Los totumos son el fruto de un árbol que al madurar, su cáscara se endurece de tal forma que se pueden usar como utensilios de cocina, entre los que se encuentran diferentes recipientes, vasos, platos, cubiertos, entre otros.
Jabit sabe que estos frutos son funcionales para hacer infinidad de cosas y su toque personal es moldearlos desde la maduración, lo que hace por medio de la técnica de los moldes. Se introduce el fruto del totumo en el molde. A medida que este va madurando y creciendo, va tomando la forma del molde y al finalizar la maduración ya está lista la corteza para imprimirle los diseños que él se inventa.
La inspiración
La saca de su cotidianidad. "Yo llego al local que tengo en el mercado público y me siento a escuchar vallenatos, especialmente a Los Betos, y ya, yo me inspiro y me llegan imágenes a la cabeza y las empiezo a tallar". También menciona que gracias a los años que vivió en La Guajira, ha podido plasmar diferentes figuras en vasos, fruteros, platos, cucharas y hasta esculturas.
"Yo en mi casa solo tengo objetos de totumo. Cuando hago fiesticas en mi casa y sirvo la cerveza en mis vasos, todos se los llevan, y quedo sin nada y me toca volver a hacerme otros".
Estos artículos son coloreados por medio de un tanque de butano que quema el totumo y va generando una escala de grises que se va dando de acuerdo al diseño. Estos utensilios que Jabit hace, se usan para servir platos típicos de la zona como el pastel de arroz.
María del Socorro Castillo, una mujer de 64 años también nacida en Luruaco, es madre de cuatro hijas y un varón que toda la vida se ha dedicado a cocinar comida típica de la región.
Los pasteles de arroz son una preparación de arroz teñido con achote, pollo o carne y va envuelto de hojas de bijao. Primero se precocina el arroz, el pollo o la carne adobado con cilantro, cebollino, zanahoria, ajo y repollo. Todo esto se junta y se envuelve en las hojas, se amarra con una pita de saco de fique y se echa en agua hervida para que se termine de cocinar.
Este es un plato que se hace diario y reemplaza el almuerzo. María lo aprendió de su madre y se lo ha enseñado a sus hijas.
Tanto el pastel de arroz como los utensilios de totuma son parte de la identidad de la cultura caribeña.
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