La delegación del Consejo de Seguridad de la ONU en Dacca aseguró que buscará la forma de acelerar el acuerdo del pasado noviembre entre los gobiernos bangladesí y birmano para el regreso “seguro, libre y voluntario” de los rohinyás desplazados a Bangladesh, tras el estallido de la violencia en Birmania (Myanmar).
Su implementación se ha ido retrasando por aspectos como el estatus que concederá Birmania a los rohinyás, ya que hasta ahora les negaban la nacionalidad al considerarlos “bengalíes”.
“Somos conscientes de que las cosas han ido lentas, ese el motivo por el que el Consejo de Seguridad está aquí”, afirmó en rueda de prensa el presidente del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, el peruano Gustavo Meza-Cuadra.