El medio ambiente es otra víctima de la guerra por reparar
Ante un eventual posconflicto, habitantes de regiones afectadas deben tener cómo aprovechar recursos naturales.
Las Farc derramaron 5.019 galones de hidrocarburo y causaron en Puerto Asís, Putumayo, un gran daño ambiental que se solucionaría en 17 años. El frente 48 de las Farc abrió las válvulas a 23 carrotanques y vertió sobre la vía el crudo. Foto: Juan Antonio Sánchez Ocampo
En 50 años de confrontación armada entre el Gobierno y los grupos ilegales, siempre ha habido una víctima de la cual se habla poco —en algunos casos ni se menciona—, y ha padecido todo tipo de ataques ante la indiferencia de gobernantes, grupos armados e incluso población civil.
El medio ambiente colombiano es la otra víctima silenciosa de un conflicto en el que los métodos de guerra en su contra son tan diversos como ella: desde la voladura de oleoductos hasta la contaminación de acueductos, tala indiscriminada de bosques, extracción de minerales, alteración de cauce de ríos y otros.
“Se han generado daños ambientales gravísimos y aún no calculados. Tierras erosionadas por el abandono o uso inadecuado, fuentes de agua contaminadas por el derrame...