Los avances científicos y tecnológicos parecen abrir miles de posibilidades y hacen creer que el límite es la imaginación. Son tan extensos que los hay desde el espacio hasta el rincón más profundo de la Tierra, aunque hay quienes dicen que la ciencia se ha preocupado más por explorar el exterior del planeta que el mismo interior: su océano.
Ya en 1961 la entonces Unión Soviética envió a la primera persona al espacio y desde entonces las misiones interplanetarias tripuladas son rutinarias. Diferente ocurre con las profundidades del mar.
Desde la expedición Challenger, la primera gran campaña oceanográfica mundial realizada entre diciembre de 1872 y 1876 que comenzó con este tipo de exploraciones, solo siete personas, entre científicos y millonarios...