La charada montada por la minoría independentista que se vivió el pasado domingo en Cataluña se resume en la cifra que encabeza esta columna. No hay truco ni cartón. Entiendo que este asunto les pilla muy lejano y que la mayoría no entiende por qué demonios quiere independizarse una parte de España que goza, además, de unas cotas de autogobierno desconocidas en cualquier parte del mundo. Les confieso que hasta a mí me da pereza el tema, sobre todo porque los independentistas son cuatro gatos por mucho ruido que hagan. Pero sírvanos a todos para ejemplificar que unos pocos tontos juntos pueden lograr arrastrar a todo un pueblo a la ruina si la mayoría sensata no hace nada para impedirlo y se queda en casa viendo por la tele cómo les roban hasta...