Libertad: un valor que hoy se proclama a toda costa. Muchas veces por medios violentos. Otras, poniéndolo por encima incluso de la propia vida. Y en pleno siglo XXI esa libertad le faltó a Connie Yates y Chris Gard para tomar una decisión de vida a muerte. Y no en el sentido figurado sino literal. Después de que a su bebé le fuese diagnosticada la rara enfermedad del síndrome de agotamiento mitocondrial ellos querían, como lo harían muchos padres de familia, agotar todos los recursos para tratar esta enfermedad, incluso con la esperanza y la potencialidad de que su hijo se recuperara, algo que podría haber sentado un precedente, gracias un tratamiento experimental al que el pequeño se sometería en los Estados Unidos.
Tenían el apoyo de este país....