¿Cuándo una desgracia es un desastre y cuándo constituye una injusticia? La filósofa Judith Shklar dice que “si el acontecimiento luctuoso ha sido causado por las fuerzas de la naturaleza, es una desgracia y, consecuentemente, hemos de resignarnos al sufrimiento. Ahora bien, si algún agente malintencionado, humano o sobrenatural, lo ha ocasionado, entonces se trata de una injusticia y debemos expresar nuestro escándalo y nuestra indignación”.
En el momento en que escribo estas líneas, la situación del proyecto Hidroituango es crítica, pero no se ha producido una desgracia. Algunos califican lo que ha pasado como “los infortunios de una obra pública” (Pascual Gaviria). Otros saltaron a decir, como lo hizo el gobernador Luis Pérez de forma irresponsable...