Los dictadores —y sus imitadores, los dictadorzuelos— nunca dejan el poder por las buenas. Es preciso sacarlos. Pero hay maneras de sacarlos.
En el caso de Nicolás Maduro en Venezuela, la cosa es complicada. Primero, él no se percibe a sí mismo como un dictador. Segundo, Venezuela todavía no es una dictadura tipo Cuba —la oposición controla la Asamblea Nacional. Y tercero la misma Constitución Bolivariana incluye una salida democrática a través de un referéndum revocatorio. La pregunta es: ¿Cómo salir de un líder que ya no es demócrata en un sistema autoritario?
Cuando a Hugo Chávez se le ocurrió incluir en la Constitución de 1999 un referéndum revocatorio, nunca se imaginó que se le aplicaría a él en el 2004, y luego al líder que escogería por...