Por José Zapata
Cada invierno intenso se revive el calvario para los habitantes del Suroeste antioqueño que se deben resignar a padecer, como si fuera normal, el cierre de su carretera troncal.
Otra vez La Huesera, siempre la vía por Fredonia, la del alto de Minas que vive colapsada con el tráfico de carga, en fin, no hay una salida que garantice seguridad tanto al Suroeste como al occidente del país por estos días.
Lo que no entendemos los ciudadanos es la lentitud de los trabajos en el tramo Pacífico 1, entre Camilocé y Bolombolo, justo donde se presentan las interrupciones de varias horas al día. Lo que se espera es que se acometan de entrada los pasos críticos de siempre, pero eso no se hace por los contratistas. Mientras tanto toca padecer...