Sí, entre la guerra y la paz. O tal vez, mejor, cambiando el orden de la palabras, entre la paz y la guerra. Que no es lo mismo. De hecho, no sabe uno exactamente dónde está Colombia en este momento. ¿Al pie de la guerra, o al pie de la paz? Lo que sigue después de que en el plebiscito se diga sí o no a los acuerdos de La Habana, ¿será la paz? ¿O será la guerra? ¿La misma guerra u otra guerra? ¿O será que una posible abstención nos llevará a vivir esa especie de coma inducido de la democracia que es no saber a ciencia cierta lo que el pueblo quería o quiso, lo que el pueblo debió decidir?
Tal vez sean preguntas tontas e inoficiosas que se le ocurren a uno. No solo a mí sino a muchos más, supongo. Porque fuera de quienes por compromisos políticos,...