Qué bello es este tiempo de Adviento y Navidad. Es curiosa y amable mezcla de Alegría y Nostalgia que refleja con claridad los sentimientos muchas veces encontrados del agridulce sentido de nuestra vida; cuando viviendo condiciones humanas muy duras, nos sentimos jalonados por la fuerza del Espíritu a redimensionar de forma alegre, hacia la bondad de Dios, todo lo que somos y hacemos.
Iniciando este año litúrgico, estamos igualmente, concluyendo el año civil y laboral. Sentimos la alegría por lo alcanzado en nuestros empeños y propósitos; al mismo tiempo vemos, no sin algo de frustración, desilusión, lo que no pudimos, no quisimos alcanzar, en el horizonte ampliado de nuestras relaciones.
Tiempo de balances en el que sentimos el peso de muchas...