Las inquietudes son macro y el mercado micro. Las preguntas surgen en cada encuentro y en muchas de las reuniones del sector: qué sucede con la formación de públicos alrededor del arte (soy más cercano al caso de la plástica), qué pasa con el consumo y la circulación de obras, como formar públicos que apoyen y estimulen un mercado precario. En dicha formación incide el modelo pedagógico existente, muchas de las instituciones educativas de la ciudad (más las privadas que las públicas) menosprecian las humanidades en pro de otros saberes y en nuestra cultura la sensibilidad es vista con reserva y en ocasiones sometida a bullying, además los padres de familia impiden que los colegios movilicen a sus hijos, por temor a que algo suceda por fuera...