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¿Apagón chino y suyo?
Estaban advertidos
Por Juan David Escobar Valencia - opinion@elcolombiano.com.co
Aunque lo sugerí antes, y después en varias ocasiones, en mi columna del 6 de marzo de 2023 titulada “Prepare su divorcio de China”, dije: “Yo no tengo la capacidad de decir cuándo, y si pudiera no lo diría gratis, pero considero necesario sugerir que, si usted tiene algún tipo de relación comercial con China, directamente usted o indirectamente sus clientes, proveedores, distribuidores, o cualquier otro tipo de vínculo con China, empiece a diseñar planes de contingencia para un posible escenario de ruptura, en el peor de los casos, o deterioro muy considerable de las relaciones de EE.UU. y China.” ... “Como todavía tiene tiempo, piense en una especie de “lihun zhunbei qi”, que puede entenderse como un “período de preparación para el divorcio”. Si finalmente no pasa nada y se salva esa relación, yo seré el primero en felicitarlo y ojalá me invite a la fiesta de reconfirmación de los votos matrimoniales, y hasta puede burlarse de mí por haber dudado de su amor, pero aun así, prepare su divorcio de China con tiempo, será muy revelador y útil.”
Según su duración, las enfermedades se clasifican en: 1) Agudas: de inició súbito, breve duración y tratamiento inmediato. 2) Subagudas: de inicio progresivo, duración intermedia y tratamiento de recuperación y control. 3) Crónicas: de inicio lento, larga duración y manejo continuo, a veces de por vida. Pero ¿cómo llamar una enfermedad de inicio súbito, duración “idealmente” intermedia, pero con un tratamiento que debería implicar un indefinido cambio de vida? Como ejemplo y primera aproximación, yo sugeriría el nombre de “Chinodependencia”.
El ataque de EE. UU. e Israel a Irán, si es que no terminan involucrados otros vecinos y no tan vecinos, tenía el cierre del Estrecho de Ormuz como una consecuencia predecible, que dependiendo de su duración generará niveles graduales de congestión en el Golfo Pérsico y de Omán, y parálisis de actividades vinculadas a la exportación de hidrocarburos de los países circundantes. Ello no solo implicará para ellos una disminución de ingresos, a pesar del aumento de precios, y una reducción en el uso de su capacidad instalada de sustracción y refinamiento de petróleo y gas, sino que afectará a otros, que aun estando a miles de kilómetros de distancia pero deficitarios energéticamente, tendrían un inevitable apagón de su actividad industrial y capacidad instalada, como China. Pero como la sucesión de consecuencias continúa porque permitimos que todas las cadenas logísticas mundiales pasaran por ella y nos volvimos chinodependientes; como hace tres años, nuevamente invito a pensar si pueden seguir teniendo modelos de negocios supeditados a que China les envíe materias primas modificadas o productos terminados.
El gobierno chino ordenó la semana anterior, apagar plantas, suspender nuevas negociaciones de exportaciones y renegociar o “incumplir legalmente” compromisos con terceros, porque China importa cerca de ¾ partes de su petróleo, en parecida proporción proveniente del Golfo Pérsico, y solo tiene inventarios para poco más de un mes de consumo. ¿Adivine quién más se quedará sin insumos y productos si el conflicto iraní no se resuelve pronto? Sigan diciendo que soy “pesimista” por sugerir un “divorcio programado de China” e insistir en dejar de creer en bobadas como que la “estrategia es emergente”.