Nuestra economía hoy tiene todas las características para destruir empleo. ANIF señaló que el pronóstico para el 2017 cambia para caer a un rango entre el 1,5 % y el 1,8 %. Un resultado más que mediocre. La curva del PIB preocupa: viene con una clara tendencia a la baja.
Más allá de la caída de los precios de nuestros principales productos de exportación, petróleo y carbón, hay serias dificultades en sectores vitales para la generación de empleo. El agro y la industria se encuentran postrados y la minería está creciendo negativamente. Según Fenalco, de 6,3 millones de empleados que había en el sector, se pasó a 5,7 millones en los últimos años.
En esas circunstancias, el mayor acelerador de la economía y de creación de empleo sería la inversión...