“No hay que ser muy inteligente ni muy ilustrado para darse cuenta que donde hay más trabas, regulaciones, controles, impuestos y licencias, hay mayor pobreza”. Carlos Ball.
Bien decía William H. Chamberlain que: “La proliferación de burócratas y lo que inevitablemente traen consigo: mucho mayores recaudaciones de impuestos sobre la parte productiva de la población, son los signos reconocibles de una sociedad, no grande, sino decadente”. Pero si encima de eso los “administradores” de lo público son ineptos y justifican su sueldo, que pagamos todos, usando sus racionadas neuronas para encontrar formas de dificultar que los ciudadanos paguemos los impuestos, estamos condenados a la catástrofe.
El impuesto vehicular está perdiendo justificación,...