Hay políticos a los que les cae como bocanada de aire fresco la tragedia social y económica de Venezuela. Tienen en la escapada hacia delante del gobierno de Nicolás Maduro y sus decisiones autoritarias, su concentración de poder e impunidad judicial; un escenario perfecto para la crítica fácil y la generalización. Disponen de ella como la puesta en escena del fin de una época.
Durante década y media el continente estableció un giro hacia la izquierda resultado, entre otros, de un agotamiento de las políticas económicas aperturistas. En ese espectro, del que Colombia fue la excepción más notoria, vimos presidencias moderadas y radicales, este último grupo liderado por Hugo Chávez, Evo Morales y Rafael Correa. Ahora ese Socialismo del Siglo XXI...