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Procastinadores Panamericanos

Mientras los vecinos se preparan para recibir atletas de todo el continente, el gabinete de Gustavo Petro está compitiendo para ver quién es el primero en encontrar la carpeta con la propuesta de la sede.

12 de enero de 2024
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  • Procastinadores Panamericanos

Por Sofía Gil Sánchez - @ladelascolumnas

Los últimos días han sido cruciales para la consolidación de uno de los mayores logros del presidente Petro: por medio de su gestión ha evidenciado que sí representa a la mayoría de los colombianos. No en lo trabajador, vencedor de retos, motivación o alegría, sino en un hábito desafortunado: en la compulsión casi biológica de dejar los asuntos importantes para el último momento.

En un ciudadano común es tedioso el hábito de hacer las compras a pocas horas de necesitarlas, realizar los pendientes cerca al límite de entrega, salir a votar cuando el cierre de las urnas está a minutos o incluso pagar el teléfono únicamente cuando los mensajes de la operadora anuncian el corte de los servicios. Sin embargo, el descuido disfrazado discursivamente de “desconocimiento” por parte de la suprema autoridad, causa pérdidas económicas, retrasos en el desarrollo urbano, disminución en la visibilidad internacional, impactos negativos en el turismo y desmotivación en todos los sectores – que ya ha alcanzado con éxito en esta ocasión en el ámbito deportivo –.

El incumplimiento de los 8 millones de dólares pactados para la organización de los Juegos Panamericanos causó que Barranquilla perdiera la oportunidad de ser su sede en el año 2028. Como buen referente folclórico colombiano, Petro afirma que el dinero “ya está listo” y en “cualquier momento podría girarse”. El inconveniente pequeño, casi inexistente, es que el pago debía realizarse el 30 de diciembre, no diez días después cuando la pésima planeación del Jefe de Estado lo dispusiera.

Los intentos por recuperar la sede de los Juegos Panamericanos son más vergonzosos que las razones de la pérdida. El Gobierno Nacional espera que la estrategia de “lobby internacional” enmarcada en un viaje a Chile para reunirse directamente con el presidente ejecutivo de la entidad que organiza el evento deportivo sea suficiente para salvar su imagen. O que la solicitud del ministro de Interior de que Luis Díaz interceda para salvarlos borre de la memoria del jugador, y de todos los colombianos, que cuando su padre estuvo secuestrado por el ELN el mismo miembro del Gabinete que ahora pide ayuda se preocupó no por su liberación, sino por la financiación de la guerrilla si se le exigía dejar el secuestro.

El don de la procrastinación le otorgará a Colombia la medalla de oro en la categoría “mejor descuido estratégico”. Mientras los vecinos se preparan para recibir atletas de todo el continente, el gabinete de Gustavo Petro está compitiendo para ver quién es el primero en encontrar la carpeta con la propuesta de la sede.

Quedan dos lecciones por aprender. En una próxima ocasión, cuando se acerque el ofrecimiento de organizar un evento internacional, todos los ciudadanos deben recordarle al presidente marcar la fecha en el calendario para volver a soñar con salir de los titulares internacionales patrocinados por este gobierno que sólo generan desesperanza. Y que los eternos opositores al momento de gobernar castigan a todos los que eligieron líderes distintos a los suyos: lo padece Antioquia, lo vive Barranquilla y la alerta llega para Cali, Cartagena, Bucaramanga, Manizales, Santa Marta y, cuando menos lo piensen, Bogotá.

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