Por MARÍA SALDARRIAGA U.
Antioquia se ha caracterizado por tener malas y estrechas carreteras. Apenas en los últimos años, en algunas de las troncales que salen de Medellín, han ampliado a calzadas dobles en ambos sentidos. Pero hay un punto en el cual no hemos podido avanzar: es el de los peajes. Qué dolor de cabeza son los peajes en puentes festivos o en época de vacaciones, especialmente en las operaciones retorno. Vías con una relativa buena movilidad que encuentran un insufrible embudo que daña los tiempos de viaje y que se vuelven un verdadero tormento. Viajes de una hora que se duplican porque no hay sino dos o tres casetas de peaje atendiendo de manera lenta y desordenada.
¿Hasta cuándo nos tendremos que aguantar eso? ¿Serán las autoridades...