Transfiguración es acontecimiento que interesa a todo hombre, aun a los que desconocen la palabra o su significado. Transfigurar es cambiar de figura. Por ser dinámico, el ser humano vive cambiando de figura, transfigurándose. Tiene en sus manos el modo de transfiguración.
El evangelio presenta así la transfiguración de Jesús: “Su rostro se puso brillante como el sol y sus vestidos de una blancura deslumbrante” (Lc 9, 29), fruto de la relación de inmediatez de amor con su Padre, como “una nube que los cubre con su sombra”.
Figura es forma, modo, estilo, contorno. El evangelio está lleno de relatos plásticos, una realidad concreta que remite a otra inconcreta, como la transfiguración de Jesús.
El relato plástico le pone forma o figura a una realidad...