¿Aló?: Hace unos años, en un silencio escénico del Circo del Sol, sonó un celular. Se escuchó con tanta fuerza que los payasos que iniciaban su show, se quedaron paralizados mirando las graderías donde el espectador con el aparato en el oído, despachaba a otro sin saber que había detenido la presentación. Ayer, el conocido director de orquesta William Christie decidió parar la ejecución del Mesías de Haendel cuando sonó el teléfono de un espectador a quien echó con un “Go out”. A otros que tosían los regañó porque “se trata de una obra bella que requiere concentración”. Aunque es cierta la necesidad de respetar espacios, hay un elemento con el que hay que convivir: para algunos, el celular ya es un órgano del cuerpo y a todos no les parece...