<img height="1" width="1" style="display:none" src="https://www.facebook.com/tr?id=378526515676058&amp;ev=PageView&amp;noscript=1">

Editorial

Nepal: escombros y pobreza

Uno de los países más pobres del planeta vive días de luto y desespero. Su patrimonio cultural fue arrasado por el terremoto y los muertos son más de 4.000. Allí claman la ayuda internacional.
Nepal: escombros y pobreza
ilustración morphart Publicado el 28 de abril de 2015

La histórica Plaza Durbar, patrimonio cultural de la humanidad, está cubierta ahora por las lonas de las carpas improvisadas que forman un armazón frágil montado sobre palos y cualquier barra que sirva de sostén. Mientras tanto, las agencias internacionales de noticias recuentan los muertos en Nepal y suman los últimos hallazgos: las víctimas ya son, como mínimo, 4.000.

El sismo de 7,9 grados del sábado desbarató este país de 28 millones de habitantes, uno de los más pobres del mundo y, al tiempo, centro de arqueólogos y escaladores. Pero aquella riqueza antigua y aquel paisaje retador junto a las lomas del monte Everest han sido sepultados o derruidos por el propio peso y los materiales de los edificios y los templos caídos.

Tras la sacudida, que literalmente licuó las estructuras, se desató una avalancha en las cuestas del Everest que sepultó a una decena de montañistas, aunque algunas fuentes hablan incluso de 18 escaladores “cubiertos por una lengua de nieve”. Pero los equipos de socorro son insuficientes e incluso aún no llegan a las zonas más periféricas del país.

Con este cuadro desolador, ¿qué podemos decir, qué podemos sentir desde un país tropical situado a más de 6.000 kilómetros de distancia, donde hace 16 años sufrimos el terremoto de Armenia, con 1.250 muertos, y la avalancha de Armero, en 1985, con alrededor de 20.000 muertos? Pesar, profundo pesar, por los fallecidos y por la ola de pobreza y depresión que sobreviene a estas catástrofes naturales que, en segundos o minutos, sepultan décadas de historia y trabajo.

Katmandú, capital de Nepal, hoy es un entramado de calles por las que deambulan miles de personas que intentan rescatar lo poco que se salvó de sus residencias y pertenencias. De gente que llora la intempestiva desaparición de seres queridos. También de personas temerosas de ser embestidas por nuevas réplicas del seísmo (o sismo). Por eso crecen las tiendas de campaña y los campamentos de seres que se refugian allí de la lluvia y del sol, pero que también buscan estar a distancia de los edificios y monumentos agrietados y tambaleantes.

Para colmo de males, los pocos hospitales que quedaron en pie trabajan al mínimo de sus capacidades, debido a los daños en sus salas y habitaciones, al aplastamiento de equipos médicos indispensables y al corte de agua y energía que trajo el sacudón.

El flaco ejército Nepalí apenas empieza las tareas de salvamento y humanitarias, y solo hasta ayer los damnificados recibieron algo de agua y pastas (carbohidratos) para sobrevivir en medio de la escasez de víveres. Ya China e India, donde también hubo estragos por el terremoto, aunque no tan graves, anunciaron el envío de brigadas de rescate.

Inevitablemente estos daños, causados por el fenómeno natural, ponen a Nepal en el peor de los escenarios: a su pobreza económica tan palpable, ahora se le abre un agujero por el que acaban de desfondarse las riquezas culturales y patrimoniales que le daban atractivo turístico.

Cientos de extranjeros han buscado a cualquier precio abandonar el país, y las tradicionales áreas turísticas, por supuesto, están vacías.

Nepal completa el retrato de un año acosado por las tragedias, antes aéreas, ahora naturales. El Valle de Katmandú ha sido golpeado por el sismo más duro de los últimos 80 años. Y en la distancia sentimos el drama humano que ahora nos conmueve y que apenas comienza.

Porque entre varios ojos vemos más, queremos construir una mejor web para ustedes. Los invitamos a reportar errores de contenido, ortografía, puntuación y otras que consideren pertinentes. (*)

 
Título del artículo
 
¿CUÁL ES EL ERROR?*
 
¿CÓMO LO ESCRIBIRÍA USTED?
 
INGRESE SUS DATOS PERSONALES *
 
 
Correo electrónico
 
Acepto términos y condiciones

Datos extra, información confidencial y pistas para avanzar en nuestras investigaciones. Usted puede hacer parte de la construcción de nuestro contenido. Los invitamos a ampliar la información de este tema.

 
Título del artículo
 
RESERVAMOS LA IDENTIDAD DE NUESTRAS FUENTES *
 
 
INGRESE SUS DATOS PERSONALES *
 
 
Correo electrónico
 
Teléfono
 
Acepto términos y condiciones
LOS CAMPOS MARCADOS CON * SON OBLIGATORIOS