¿Recuerda cuando sus papás le cuidaban mientras jugaba con sus amigos en la calle o montaba bicicleta? También estaban pendientes si se encontraban en un lugar público, le cogían de la mano y hasta le explicaban que allí había muchas personas y era necesario mantenerse juntos. Quizás, también puede acordarse de esa vez que le llamaron la atención por perderse y olvidar contar que iría a determinado lugar. Eran sus espacios para entretenerse, estar con sus amigos, hacer deporte... Conocer el mundo.
Ahora piense en sus hijos. La pandemia ha desdibujado esos encuentros físicos y ellos permanecen más conectados de lo habitual. Internet es como ese parque de diversiones concurrido, ¿cómo protegerlos allí?