Elecciones 2026

“Que hagan los acuerdos que tengan que hacer”: la orden que Petro le habría dado a Benedetti y otros para la campaña

El ministro del Interior, Armando Benedetti, no renunciará a su cargo, pero está ayudando a la campaña del petrismo “por los laditos”, según fuentes. A las filas de Cepeda ya llegaron Juliana Guerrero, Roy Barreras y otras figuras cuestionadas, sin que el candidato presidencial tenga posibilidad de elegir.

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Periodista y politólogo de la Universidad Javeriana de Bogotá. Máster en audio digital y pódcast del Centro de Estudios Superiores Barreira en España. He desempeñado distintos roles en Colmundo Radio, El Tiempo y Noticias RCN. En EL COLOMBIANO cubrí al presidente Gustavo Petro y actualmente soy el editor de Actualidad que abarca temas políticos, judiciales, de salud e internacionales. Cocinero aficionado, melómano y cinéfilo.

hace 1 hora

“Que hagan los acuerdos que tengan que hacer para movilizar a la gente”. Esa es la orden que el presidente Gustavo Petro le habría dado a sus cercanos hace unos días para intentar revertir los resultados de la primera vuelta en la que Abelardo de la Espriella le sacó casi 700.000 votos a Iván Cepeda.

EL COLOMBIANO conoció por varias fuentes del Gobierno y del Pacto Histórico que por encima de la voluntad de Cepeda ya aterrizaron a la campaña el ministro del Interior, Armando Benedetti, la polémica Juliana Guerrero y el exsenador Roy Barreras.

“Benedetti está ayudando por los laditos, gestiona, llama gente, intenta buscar acuerdos, pero es muy difícil porque Iván nunca quiso que llegara. Él hasta hubiera sido jefe de debate de esa campaña, pero Cepeda nunca lo quiso recibir”, dice bajo reserva una fuente al tanto de esas movidas. Pero el político costeño no necesita renunciar para meterse en la campaña y, de hecho, no le convendría.

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“Él también está quieto porque los abogados le dijeron que por el tema de la lista Clinton es mejor no mover el avispero con los gringos”, agrega la fuente.

Desde antes de la primera vuelta, la esposa de Benedetti, Adelina Guerrero, dijo en redes que a la campaña del Pacto le faltaba “innovación, emoción, conexión con nuevos votantes. Se pueden llevar una agria sorpresa”, sentenció. Y se la llevaron.

En el caso de Guerrero, su misión está concentrada en el Cesar y lugares cercanos al Caribe en donde “El Tigre” le ganó el pulso al senador petrista.

“Fue por orden del jefe (Petro). Si hubieran dejado entrar a Juliana hace unas semanas, ella hubiera logrado traer los votos de Ape –Cuello, un congresista del Partido Conservador– que pone gente, pero se fue porque no lo llamaron. Ella ahora está haciendo las llamadas que toca hacer porque Alexandra no sirvió, ellos no mueven ni un perro (sic)”, dice la fuente en referencia a Alexandra Pineda Ortiz, la representante a la Cámara por el Cesar, del Pacto Histórico, elegida en marzo pasado.

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“Cepeda está tan ciego, que pelea sin haber ganado. Ganen primero y ahí sí lo mandan a uno al carajo. Déjennos hacer campaña. Acá no hubo plata, estamos haciendo la campaña que no se hizo”, dice otra fuente cercana a Benedetti. Cuando se le pregunta por el destino del dinero, responde que “para el día de las elecciones: buses, logística, alimentación” y prefiere no dar más detalles.

En el caso de Barreras, visitó a Petro en Palacio esta semana y le habló de lo que no están haciendo bien en el petrismo.

Él mismo lo contó en una entrevista en El Reporte Coronell, utilizando una metáfora por el antecedente de la falta de apoyo y palabras duras del jefe de Estado contra él por haber participado en la consulta de marzo junto a Daniel Quintero, pero sin Cepeda.

Esto dijo: “Es como si el técnico de la Selección se le ocurre que James o Lucho Díaz no jueguen un partido y ellos se pueden molestar, pero sí los llaman al siguiente partido primero está la Selección y Colombia. Así que acudí ayer a Palacio porque el presidente estaba muy preocupado por el futuro de las reformas sociales”, dijo Roy, quien siempre intenta caer parado y se compara con el 10 de la Selección.

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“Veo a la campaña cerrada, paralizada, una semana vale oro en una segunda vuelta y veo que no se producen adhesiones (...) Hay un riesgo de perder porque la gente no encuentra caminos para incorporarse a la campaña, que tiene que sacudirse”, agregó el exsenador en la entrevista que cantó su apoyo a Cepeda.

¿Qué tanto podría sumarle Barreras a Cepeda en este momento? En el Pacto una fuente lo ve así: “El estratega no necesariamente es buen candidato. Y eso es Roy. Roy es mañoso, pero sabe”.

¿Quién más va a renunciar?

Este viernes, renunció Carlos Carrillo, director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo (UNGRD), a quien la Procuraduría había suspendido hasta después de la segunda vuelta por participación en política.

Lo mismo ocurrió con Alfredo Saade, embajador en Brasil, Vilma Velásquez, embajadora en Haití y Felipe Harman, el exalcalde de Villavicencio que hasta hace unos días dirigía la Agencia Nacional de Tierras (ANT), una poderosa entidad que ha liderado la entrega de tierras a comunidades vulnerables y se ha convertido en uno de los programas bandera del Ejecutivo que le sirve para hacer política en los territorios.

Cada uno de estos funcionarios suspendidos o que renunciaron tiene ahora una labor nueva en la campaña y se pusieron una fecha límite: reportar los primeros resultados antes del próximo fin de semana.

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Pero al interior del gabinete hay otra puja interna. Este diario conoció que un bloque liderado por los ministros Daniel Rojas (Educación), Antonio Sanguino (Trabajo) y Guillermo Alfonso Jaramillo (Salud) se reunió este sábado en Bogotá para cuadrar detalles de la estrategia de apoyo desde el Gobierno a Cepeda, que consiste en desplegar los recursos del Gobierno en las zonas donde podrían crecer electoralmente.

Fuentes dicen que “no se trata de mover solo recursos, sino de hacerle ver a la gente lo que pueden perder si gana Abelardo” y que esa narrativa se concentrará en los sectores de tierras, en el programa del subsidio al adulto mayor, en los beneficios de la jornada laboral y en el apoyo a comunidades pobres del Caribe y Bogotá, en donde Cepeda perdió en algunos bastiones de Petro hace cuatro años o quedó casi que empatado con Abelardo.

“Están moviendo todo”, dicen funcionarios de carrera del Ministerio de Salud. En efecto, como reveló EL COLOMBIANO en la víspera de las elecciones, esa cartera tiene a los Equipos Básicos de Salud (EBS) haciendo pedagogía, con tarjetón y publicidad en mano, a favor de Cepeda en varias regiones del país.

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Luego de haber publicado videos e imágenes sobre esa práctica en La Guajira, recibimos quejas de que estaría sucediendo lo mismo en otras partes, pero que se están “cuidando” para que no los graben.

La puja del gabinete tiene que ver con que Rojas, Sanguino y Jaramillo ven con sospecha a Benedetti, no por sus prácticas, sino porque dicen en voz baja que él es quien estaría influyendo sobre el procurador Gregorio Eljach para que tome decisiones en contra de miembros del Gobierno y que pida mover los procesos “dormidos” en la Comisión de Acusación contra el jefe de Estado.

Dicen que Benedetti va por la Alcaldía de Barranquilla y que ya está pensando en cómo ubicarse con otros sectores. En este punto, nadie confía ni en su sombra. Desde el lado del ministro de la política niegan ese señalamiento.

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Por ahora, se descarta que haya más renuncias del gabinete. Pero en menos de dos semanas, antes de la segunda vuelta, todo puede cambiar. Quien sí renunció a su cargo fue Pilar Rueda, esposa de Cepeda, quien trabajaba en la Unidad de Investigación y Acusación de la JEP desde hace seis años.

Este viernes, algunos miembros de la bancada del Pacto Histórico se reunieron con Petro y hubo quejas sobre el liderazgo de la campaña.

Luego, lo acompañaron a Córdoba a otro ‘tarimazo’ en el que el mandatario se despachó y volvió a atacar a Donald Trump y a decir que “no se aguantan que el pueblo haya gobernado cuatro años, y se desesperan si fuesen ocho, y qué tal 16, y qué tal un siglo de poder popular en Colombia”.

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La exministra de este Gobierno, Cecilia López, reaccionó en redes diciendo que “mientras el candidato Cepeda trata de moderar su campaña y decir que no hará constituyente, el presidente habla de un gobierno del pueblo de 4, 8, 16 años. Pobrecito mi país en medio de este caos de los extremos”.

Culpas contra Pizarro, Becerra y López

Las fuentes con las que habló este diario coinciden en señalar como responsables del mal manejo de la campaña de Cepeda a María José Pizarro, Alexander López y el representante Gabriel Becerra. “López dijo que él era el que sabía cómo ganar y hacer, y nos hicieron perder cinco meses. Es culpa de él, de María José y Gabriel Becerra, y del mismo candidato”, señala una fuente.

Por eso, ahora cobró más protagonismo la figura de María Fernanda Carrascal y, por lo menos en Bogotá, están intentando cambiar la estrategia en localidades en las que Claudia López y Sergio Fajardo tuvieron relativa buena votación, como Chapinero, Teusaquillo y Galerías.

La crítica contra Pizarro, López y Becerra es porque una parte de la gente del Gobierno dice que ellos “se creen puros”, pero que aceptan a personajes que han tenido cuestionamientos como Camilo Romero y Juan Fernando Cristo.

Este sábado, Semana reveló un chat de WhatsApp en el que Pizarro discute con la senadora Isabel Zuleta: “Ante la inoperancia del equipo de Iván, sobre todo de Gabriel Becerra y María José, la respuesta (no constituyente) es ceder en nuestras apuestas. Una campaña cerrada que nos ha excluido no define la agenda social. No nos sigan insultando. Qué tristeza la ceguera”, habría escrito la senadora paisa.

Y Pizarro le contestó: “es injusto su señalamiento, pero parece que lo suyo es eso, señalar como si estuviéramos en la santa inquisición”.

Zuleta respondió: “No tengo los problemas de intentar quedar bien con todo el mundo como sí los tiene usted (...) Se puede quedar con sus formas; a mí lo que me importa es la gente en los territorios”.

Estas peleas, lejos de atraer votos, ratifican la distancia de personas que han decidido votar en blanco para la segunda vuelta o que incluso ven con mayor simpatía la estrategia del candidato vicepresidencial José Manuel Restrepo para conquistar al centro. La líder indígena Aida Quilcué, en cambio, no ha querido salir a dar entrevistas y no parece tener una hoja de ruta para sumar votos.

¿Moverán a la ‘primera línea’?

Toda esta semana, hubo un resurgimiento del movimiento estudiantil y juvenil en varias universidades, algunas con hechos de violencia como en la Universidad de Antioquia. Desde la campaña de Cepeda intentaron cambiar la estrategia en redes y algunas “bodegas” movieron otro tipo de mensajes. Esto no es nuevo.

Pero hay un hecho que preocupa a la gente y es la amenaza de un nuevo “estallido social 2.0” si gana De la Espriella. Ante eso, según conoció este periódico, fuentes del Gobierno y del Pacto dicen que no es apropiado amenazar con esa posibilidad y que mover una “primera línea” sería equivocado y riesgoso. Pero ya no solo por el país, sino por casos particulares.

Gustavo Bolívar, por ejemplo, habría dicho en voz baja que él no quiere protagonizar el tema de la movilización social en la calle, entre otras cosas, porque no quiere que en Estados Unidos lo afecten de alguna manera. Allí vive su familia y tiene propiedades.

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Bolívar es más partidario de mover el discurso en las redes y disputar la narrativa para hablarle directamente a la gente. Dice, por ejemplo, que “conseguimos cuatro votos cada uno o nos vuelven como Argentina” o “RT (retuit) ya viene la remontada”.

El presidente Petro publicó en X este sábado un mensaje elogiando a Cepeda: “no es un marxista radical como dice (Marco) Rubio (...) tiene el coraje de decir la verdad, y de la dialéctica y de Foucault, y entiende el por qué el socialismo soviético perdió por no desarrollar la democracia y la libertad humana. Iván es un desarrollador de la conversación y el diálogo y está mucho más preparado que yo para esas tareas”.

Pero para conseguirlo, Petro sabe que necesita a figuras alejadas de la dialéctica o por lo menos cercanas a la dialéctica de los votos, que es como se ganan las elecciones. ¿Le alcanzará?

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