Inicio

¿Puede cambiar el resultado del preconteo al escrutinio? Nunca ha pasado en Colombia

La diferencia entre el resultado del preconteo y el del escrutinio oficial, que se toma unos días, ha sido históricamente mínima. Desde 1998 nunca la discrepancia ha llegado al 0,1 % del total de votos.

Loading...
21 de junio de 2026

El presidente Gustavo Petro decidió no reconocer los resultados que anoche dejaron como vencedor a Abelardo de la Espriella. Aunque llamó a la calma y se mantuvo en espera de los escrutinios. Su reacción, en realidad, no sorprendió. Desde hace meses venía alimentando la teoría de un supuesto fraude electoral y sembrando dudas sobre el proceso.

Este domingo, incluso antes de que cerraran por completo las urnas y cuando todavía no había salido el primer boletín oficial de la Registraduría, ya dejaba claro cuál sería su postura frente al resultado.

“No se puede proclamar ningún presidente. Es el escrutinio el que determina quién es el presidente. Obedezco a los jueces. Vamos a escrutinios”, escribió.

Conozca: Iván Cepeda dice que impugnarán 33.000 mesas: “reconoceremos el resultado final del escrutinio”

Más allá de sus palabras, lo cierto es que el sistema electoral demostró que sigue siendo uno de los más sólidos y vigilados de la región. Eso sí, Petro tiene la razón, la elección todavía no termina.

Lo que viene ahora es el escrutinio, una jornada maratónica donde jueces, notarios o registradores, se sientan a revisar el trabajo hecho por los jurados.

La historia electoral reciente de Colombia ayuda a entender por qué el escrutinio rara vez cambia lo que ya muestra el preconteo. Esta elección dejó la diferencia porcentual más estrecha entre primero y segundo desde el regreso de la democracia en 1958, apenas 0,95 %, equivalente a 250.820 votos entre Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda.

De hecho, Colombia ya ha tenido diferencias incluso menores en votos absolutos y aun así el resultado nunca se revirtió. El ejemplo más reciente, todavía fresco, es el de la primera vuelta de estas mismas elecciones. El escrutinio tardó cuatro días en concluir. Fueron jornadas de revisión intensa en las que jueces de la República, testigos electorales y auditores revisaron acta por acta, mesa por mesa y voto por voto. Al final, no hubo reclamaciones y la diferencia entre el preconteo y el escrutinio fue de 0,06 %. En ese momento, pasaron a segunda vuelta Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella.

Entérese: José Manuel Restrepo celebra la victoria de De la Espriella: “Aquí comienza la Patria Milagro”

¿Cómo ha sido el escrutinio en elecciones pasadas?

En 2022, cuando Gustavo Petro competía en primera vuelta contra Rodolfo Hernández y Federico Gutiérrez, la diferencia entre el preconteo y el escrutinio municipal fue de apenas el 0,1 %, según la Registraduría. En ese momento, no hubo narrativas de fraude.

La campaña Petro-Márquez aceptó el resultado preliminar esa misma noche y luego el escrutinio oficial terminó ratificándolo.

En segunda vuelta pasó exactamente lo mismo. Petro ganó con el 50,44 % frente al 47,31 % de Hernández y el resultado fue celebrado y reconocido sin que nadie pusiera en duda la legitimidad de lo anunciado desde el preconteo.

En las elecciones legislativas de este mismo 2026, la diferencia global entre preconteo y escrutinio fue de apenas 0,28 %, según la Misión de Observación Electoral. Otras mediciones incluso la bajan a 0,2 %.

La propia MOE ha documentado esa tendencia durante años. Sí existen diferencias entre preconteo y escrutinio, pero son pequeñas, normales y propias de cualquier proceso electoral masivo. Corrigen errores humanos, ajustan cifras, pueden mover porcentajes y, en elecciones legislativas cerradas, incluso definir una curul.

Ese proceso arranca en 34 sedes en todo el país. Allí son jueces de la República quienes revisan formulario por formulario, mesa por mesa y acta por acta. Verifican inconsistencias, resuelven reclamaciones y validan el resultado definitivo.

Según la ley, el escrutinio inicia el mismo día de las elecciones, a medida que llegan las actas de escrutinio de mesa diligenciadas por los jurados de votación (E-14).

Lo adelantan 3.157 comisiones escrutadoras integradas por jueces, notarios y delegados de la Registraduría, que verifican, cuentan y consolidan los votos acta por acta. Cada partido puede tener un auditor por comisión.

En esta etapa, la Registraduría traslada bajo custodia los votos y formularios para que sean verificados uno a uno. Allí las campañas pueden presentar reclamaciones sobre posibles irregularidades detectadas por sus testigos electorales.

Los escrutadores analizan cada caso, validan o corrigen los formularios e incluso pueden abrir nuevamente las bolsas con votos si es necesario. Aunque esos ajustes suelen ser menores y obedecen, en muchos casos, a errores humanos, cobran especial relevancia cuando las diferencias entre candidatos son estrechas. La Misión de Observación Electoral explicó que este tipo de variaciones son normales; en las elecciones legislativas de marzo representaron apenas el 0,2% del total de votos, y en la primera vuelta presidencial fueron inferiores al 0,1%.

Lea también: Trump llamó a Abelardo y selló su respaldo tras ganar la segunda vuelta

Otras elecciones con diferencias estrechas entre candidatos

Aunque esta elección tuvo uno de los resultados más estrechos en muchos años, no ha sido el único caso. En 1994, Ernesto Samper venció a Andrés Pastrana por 156.615 votos, una diferencia del 2,12 %. En 1978, Julio César Turbay derrotó a Belisario Betancur por 137.061 votos, equivalentes al 2,71 %. Y en la recordada elección de 1970, Misael Pastrana se impuso a Gustavo Rojas Pinilla por apenas 63.557 votos, con una distancia del 1,59 %.

Pero hay otro dato todavía más importante: la distancia entre el preconteo y el escrutinio oficial en segundas vueltas presidenciales ha sido históricamente mínima. Desde 1998 nunca ha superado el 0,1 % del total de votos.

Ese año la diferencia fue de 69.025 votos; en 2010 fue de 40.734; en 2014 bajó a 23.274; en 2018 se ubicó en 25.236; y en 2022 fue de 29.216 votos.

De su interés: Esta fue la segunda vuelta con la más alta participación en la historia de Colombia; así fueron las cifras

Nunca, al menos en la historia del país, el escrutinio ha cambiado al ganador de una elección presidencial. Pocos derrotados, sin embargo, se aferran al escrutinio como una última esperanza. Y eso es justamente lo que hace Petro.

Más que reconocer el golpe político, decidió refugiarse en la formalidad del proceso y en una narrativa que él mismo ha venido alimentando durante semanas sobre un supuesto fraude electoral.

Y aunque en lo técnico tiene razón, la historia electoral reciente demuestra que el escrutinio rara vez altera algo de fondo.

“En la última elección, la modificación fue de apenas 0.06 puntos porcentuales. Y teniendo en cuenta que ahora la diferencia está cerca de un punto porcentual, es muy difícil que eso cambie”, dijo el analista político Ricardo Ruiz. Es decir que la matemática electoral no juega a favor de un vuelco.

“Supongamos que en esta elección haya un cambio de 0.2 puntos porcentuales, que sería muchísimo. Igual eso no revierte el resultado”, añadió.

Continúe leyendo: En vivo | “Hagan sus maletas y prepárense para ejercer la oposición”: Abelardo exige a Cepeda y Petro respetar los resultados

Según Ruiz, esta elección estuvo blindada como pocas. Más de 250.000 testigos electorales estuvieron desplegados en todo el país vigilando mesas, formularios y conteos. “La gente se organizó un montón. Realmente fue una fiesta democrática”, dijo.

Por eso, cuando Petro dice “vamos a escrutinios”, lo que realmente viene no es una nueva elección, ni un escenario abierto donde todo pueda darse vuelta. Es solo la formalización de que Abelardo de la Espriella será el nuevo inquilino de la Casa de Nariño durante los próximos cuatro años.

Para consultar contenido prémium o profundizar sobre sus temas de interés de Medellín, Antioquia, Colombia y el mundo, regístrese aquí.

Bloque de preguntas y respuestas:

¿Cuál es la diferencia entre el preconteo y el escrutinio en Colombia?
El preconteo es el resultado preliminar que se conoce la misma noche de las elecciones con base en los formularios diligenciados por los jurados. El escrutinio, en cambio, es el proceso oficial mediante el cual jueces, notarios y registradores revisan y validan voto por voto para declarar el resultado definitivo.
¿Alguna vez el escrutinio ha cambiado al presidente electo en Colombia?
No. Desde la instauración de la segunda vuelta presidencial en la Constitución de 1991, ningún escrutinio ha revertido el resultado anunciado en el preconteo. Las variaciones históricas han sido inferiores al 0,1 % del total de los votos.
¿Por qué Gustavo Petro insiste en esperar el escrutinio oficial?
El presidente Gustavo Petro ha señalado que solo reconocerá los resultados oficiales una vez concluya el escrutinio, argumentando que este es el mecanismo legal que valida definitivamente la elección presidencial y resuelve cualquier reclamación presentada por las campañas.
¿Cómo se realiza el escrutinio electoral en Colombia?
El escrutinio comienza el mismo día de las elecciones y es realizado por más de 3.000 comisiones escrutadoras integradas por jueces, notarios y delegados de la Registraduría. Durante el proceso se revisan formularios E-14, reclamaciones y, si es necesario, se pueden reabrir las bolsas con los votos.