Inicio

“No hice el decálogo para negociar con nadie”: Fajardo habla de su posición para segunda vuelta

Sergio Fajardo presentó el “decálogo del millón” —por los votos que obtuvo—, una especie de principios para sus electores en segunda vuelta. ¿A quién apoyará?

Loading...

Periodista y politólogo de la Universidad Javeriana de Bogotá. Máster en audio digital y pódcast del Centro de Estudios Superiores Barreira en España. He desempeñado distintos roles en Colmundo Radio, El Tiempo y Noticias RCN. En EL COLOMBIANO cubrí al presidente Gustavo Petro y actualmente soy el editor de Actualidad que abarca temas políticos, judiciales, de salud e internacionales. Cocinero aficionado, melómano y cinéfilo.

05 de junio de 2026

Desde su apartamento en Bogotá, con un letrero gigante de Medellín al fondo de su sala, el recién derrotado candidato Sergio Fajardo dice que ha dado más entrevistas estos días que antes de la primera vuelta. “Ahora todo el mundo sí quiere votar por mí”, comenta en broma. Se le ve tranquilo y no se siente perdedor, pues dice que como están las cosas, los 1.009.073 votos que obtuvo es mucho. Y lo es. Justamente, Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda buscan atraer a esos votantes para crecer en segunda vuelta.

Por eso el exalcalde de Medellín y exgobernador de Antioquia lanzó el “decálogo del millón”, en donde sugiere a sus electores algunas líneas rojas o condiciones para que voten con libertad. Allí expone, por ejemplo, un rechazo explícito a la Constituyente impulsada por el gobierno Petro. Ese mismo día, el jefe de Estado mandó retirar el proyecto y Cepeda también se bajó de esa idea.

Pero en todos los demás puntos, como acabar con la “paz total”, parece alejarse más de Cepeda que de Abelardo, aunque sobre el segundo dijo que “es un atarbán”.

Parece improbable que Fajardo apoye a alguno de los dos candidatos, pero sus votantes se cotizan al alza.

¿Cómo se siente después de los resultados del domingo pasado?

“Me siento bien, tengo el espíritu tranquilo, estoy en paz; de hecho, estoy contento. Ya dije que esta era mi última campaña como candidato en términos electorales y rematamos con ese millón de votos después de una campaña —la más difícil que me ha tocado en toda mi vida—, superando todas las adversidades posibles.

En medio de esta polarización y de todo este mundo que ha estado lleno de rabias, miedos, odios, insultos, agresiones, trampas en las redes sociales y todo tipo de falsedades, pero al mismo tiempo terminamos con fuerza, terminamos con una movilización digital a la que no le han parado bolas”.

Tanto Cepeda como De la Espriella han buscado atraer a sus votantes. Sin embargo, usted no parece respaldar a ninguno. ¿Qué mensaje les envía a sus electores de cara a la segunda vuelta?

“Que miren, que piensen. Ahí está nuestro decálogo. Observen a los diferentes candidatos y tomen la decisión que consideren que es mejor tomar. Por eso digo que todos son libres. Fueron libres para votar por mí y hay personas que están conmigo que van a votar por uno o por otro, van a votar en blanco o no van a votar. Cada quien tiene derecho y estamos en una democracia”.

Frente a lo que viene, independiente al gobierno que llegue, ¿qué rol quiere cumplir usted?

“Yo he dicho que no voy a volver a ser candidato electoral. Dentro de Dignidad y Compromiso, nuestro partido, que es pequeño, queremos abrir el partido, que muchas personas encuentren allí un lugar para hacer política de acuerdo con el decálogo. De mantener esta voz. No podemos dividir el país en dos trincheras para ver qué daño se hacen. Nosotros estamos ahí y estoy seguro de que muchas personas están de acuerdo con lo que yo estoy diciendo. Van a votar por un lado o por el otro, pero lo harán movidos por el miedo, la rabia o por alguna razón de esa naturaleza.

Voy a ayudar en la formación de líderes y, por supuesto, a construir y fortalecer nuestro decálogo como propuesta para Colombia. He dicho un millón de veces, y aprovecho para darle las gracias a EL COLOMBIANO, que me ha permitido expresarme a través de este periódico donde trabajé. No tengo sino gratitud con sus lectores y con todas las personas que me han acompañado. Tengo una gratitud infinita con quienes votaron por mí”.

Volviendo a lo que decía al principio de su estrategia de redes, que fue muy exitosa en muchas plataformas, sobre todo en TikTok, ¿cómo se sintió en lo personal haciendo ese cambio tan grande de sumarse a los trends y adaptarse a nuevos lenguajes?

“Me parece fascinante, aprendí, me transformé. Yo sigo aprendiendo en la vida y me alegra. Soy profesor, matemático, científico, un curioso. Soy capaz de entender cosas y ese mundo me ha parecido fascinante. Es una forma distinta de comunicarse”.

Usted dijo que De la Espriella es un “atarbán” e hizo varias referencias a su historial. Sin embargo, en estos días esa campaña decidió darle más protagonismo al candidato vicepresidencial José Manuel Restrepo, ¿puede existir un puente con esa campaña?

“Yo no hice este decálogo para negociar con nadie. Yo no estoy negociando con nadie. Lo dicho, dicho está. No he borrado un trino ni he quitado un video. Todo lo que dije está ahí. Ahora ya no soy candidato y estoy reivindicando esto para Colombia. No estoy abriendo puentes ni negociando con nadie. El ruido, las llamadas y todo eso es una cosa de locos, pero la expresión es esta”.

El exministro Alejandro Gaviria volvió a insistir con el tema de que usted habita en un “pedestal moral”, como sucedió con el café con Paloma Valencia...

“Cada quien dirá lo que quiera. Cada quien puede revisar sus actos y la forma como se ha comportado. Yo no tengo una disputa con nadie; hoy no estoy cobrando muchas cosas. Hay gente muy inteligente y brillante, pero que tiene precio. Pero ese no es mi problema ahora. Yo no estoy cobrando, ni tengo lista.

Y en el café con Paloma Valencia, yo estaba en Barranquilla dando entrevistas, cuando me preguntaron qué le iba a responder a Paloma. Yo ni siquiera sabía de la invitación. De repente me preguntan y yo respondo: ‘listo, mañana aquí mismo, a las ocho de la mañana, en el Hotel El Prado, hagámoslo público’. Al otro día fui e hice exactamente lo que había dicho.

¿Sorpresa? Que todavía hay gente que no cambia y que sigue defendiendo unas convicciones. ¿Irrespetuoso yo? Me he equivocado en alguna oportunidad, por supuesto. Pero ahí está mi libro: ‘El poder de la decencia’. Hay gente a la que se mortifica por eso, pero la vida continúa. Cada quien está en su lugar. No es tiempo de cobrar”.

¿Y a la gente que votó por usted pero quisiera votar por Cepeda qué le diría?

“Tómense su tiempo. Piensen bien. Revisen nuestro decálogo. Escuchen razones. Miren quiénes son las personas, cuál ha sido su trayectoria, con quién andan. Yo no voy a generar rabia ni odio. Podría descargarme contra mucha gente porque me he mantenido en una línea, pero no me voy a descargar”.

¿Qué balance hace del gobierno del presidente Gustavo Petro?

“El gobierno del presidente Petro tiene muchas caras. No lo voy a calificar ahora, aunque ya lo he dicho como candidato: 2 o 2.1. Pero ese no es el tema ahora. Todo lo que he dicho sigue ahí. No le quito una coma ni borro nada”.

¿Qué tiene pensado para las próximas elecciones regionales? ¿Apoyará candidaturas para alcaldías y gobernaciones?

“Eso espero. Vamos a ver qué pasa en este país, yo me temo, lo he dicho, pero no ahora, desde siempre, que vamos por una confrontación social que no imaginamos, mi preocupación es esa y sigue latente. Yo amo, yo quiero a Colombia, por eso estoy aquí, a estas alturas de la vida, con esa misma ilusión de poder construir una sociedad diferente, entonces vamos a participar sin duda, y hay que hacerlo, hay que insistir, y no asustarse, ni arrodillarse, porque algo que he repetido: nunca pierde quien lucha por sus principios, por sus convicciones, por sus ideales y por sus sueños, esa va conmigo, nunca vamos a perder”.

¿Y ahora a qué se va a dedicar?

“Termino esta entrevista y voy a montar bicicleta. Yo descanso montando en cicla. Necesito tiempo para leer y tengo mucho para escribir. Quiero escribir sobre liderazgo. Tengo mucho, mucho para escribir y para decir. Yo soy profesor y moriré profesor. De eso he vivido y viviré y me siento orgulloso. Yo no sé dónde me voy a morir, pero sí sé que quiero mis cenizas en Medellín. Allá, las echan allá. Esa es mi tierra”.

TAMBIÉN LE PUEDE INTERESAR: Fajardo cierra puertas a alianzas para la segunda vuelta: “No estoy negociando nada con nadie”.