Los 12 puntos de la gran disrupción: el primer año del mundo bajo la ley de Donald Trump
El presidente de Estados Unidos ha dado un golpe a la mesa que gobierna el mundo e impuso sus propias reglas. Este análisis recorre desde el recorte presupuestal para sacar a funcionarios considerados “demócratas” hasta la captura de Nicolás Maduro.
Comunicador social-periodista de la Universidad del Quindío y magíster en Hermenéutica Literaria de la Universidad Eafit. Sus textos han aparecido en revistas como Gatopardo, El Malpensante, Soho, Don Juan y Arcadia. Autor de los libros Volver para qué (Eafit, 2014) y La fuerza de esta voz (Tragaluz, 2022).
El 20 de enero de 2025, bajo un frío gélido que obligó a trasladar la ceremonia al interior del Capitolio, Donald Trump juró por segunda vez como el presidente número 47 de los Estados Unidos. Ese día, el país y el mundo quedaron a la expectativa: ¿cumpliría con lo prometido? El ánimo dependía de la orilla política, pero había una certeza unánime: Trump no regresaba para administrar el statu quo, sino para pulverizarlo.
Un año después, el republicano se ha consolidado como el máximo game changer (cambiador de reglas) de la era moderna. No ha buscado unir a una nación ultrapolarizada, sino moldearla mediante una presidencia que sus críticos califican de imperial, marcada por el placer de romper normas y expectativas. Como señaló Evan McCormick, experto de la Universidad de Columbia, este es un gobierno donde el poder del Estado se moviliza para una agenda con la impronta personal de un hombre, no necesariamente del interés común, aunque para sus seguidores sí representa el interés colectivo.
Trump gobernó 2025 con una mezcla de instinto comercial, energía inagotable y un abierto desinterés por las “sutilezas internacionales”. Su personalidad —lengua filosa y omnipresencia mediática, con más de 433 encuentros con la prensa— definió la estética del poder. Frases como “Haremos cosas que nadie pensó posibles” o su broma sobre cancelar las elecciones legislativas (“sería mejor si no se celebraran”) retratan a un líder que concibe la ley y los tratados como obstáculos negociables.
“Los únicos límites son mi propia moralidad y mi propia mente”, ha llegado a sugerir, mientras el planeta observa cómo la nación que construyó el orden de la posguerra se convierte en su principal disruptor.
En doce meses, el vuelco ha sido total: desde el uso de inteligencia artificial para propaganda hasta la captura de dictadores extranjeros. La administración Trump ha cultivado una fama de pragmatismo extremo. El primer gran sacudón al sistema político ocurrió cuando Elon Musk, ya fuera de la Casa Blanca, impulsó un recorte presupuestal inédito, cuyo punto central fue debilitar los cimientos de USAID.
Trump logró que la presidencia vuelva a ser el centro gravitacional del mundo, pero a costa de una profunda incertidumbre institucional, que desplomó su popularidad a mínimos históricos al cierre de su primer año.
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Para sus seguidores, sin embargo, este caos es orden: ven en Trump la restauración del “sentido común” frente a las élites. Para la economía global, 2025 será recordado como el año en que las reglas del juego se reescribieron desde Truth Social, muchas veces a medianoche. Estados Unidos ya no lidera por consenso, sino por sorpresa.
A continuación, los 13 puntos clave que definen este primer año de turbulencia y transformación radical.
1. El desmantelamiento de la “burocracia profunda”
Bajo la figura jurídica de Schedule F, Trump inició una purga sin precedentes. Miles de funcionarios de carrera fueron reclasificados como empleados de confianza, permitiendo su despido inmediato. El objetivo declarado fue reemplazarlos por leales al movimiento MAGA y garantizar que el Departamento de Justicia (DOJ) y el FBI operaran como extensiones directas de la Casa Blanca.
Este proceso fue liderado por el Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), inicialmente dirigido por Elon Musk, concentrando un poder inédito y debilitando la autonomía de las agencias federales.
2. La ofensiva arancelaria: el fin del libre comercio
El 2 de abril de 2025, Trump lanzó los “aranceles recíprocos”: una tasa base del 10% a todas las importaciones, 20% para aliados y hasta 60% para China. El impacto fue negativo dentro de EE. UU.: aumento del costo de vida y desaceleración del crecimiento al 2%, frente al 2,8% de 2024.
Según el Instituto Peterson, los aranceles se usaron como armas políticas, castigando socios comerciales según el humor presidencial. Muchas amenazas se ejecutaron parcialmente o funcionaron como tácticas de presión negociadora.
3. “Operación Retorno”: deportaciones y crisis humanitaria
Trump reactivó la Ley de Enemigos Extranjeros de 1798 para ejecutar deportaciones masivas. La “Operación Retorno” utilizó fuerzas federales pseudo-militarizadas, con detenciones basadas en la apariencia física.
2025 cerró con migración neta negativa, cumpliendo la promesa de “cerrar” el país. Sin embargo, la violencia de redadas —como la de Minneapolis, donde un agente mató a una ciudadana— desató protestas masivas en ciudades demócratas.
4. El giro energético: sin miedo al petróleo
La administración revirtió las políticas de transición verde de Biden y retiró a EE. UU. del Acuerdo de París. Se impulsó el uso de combustibles fósiles y se expandió la deuda para financiar recortes de impuestos.
Steven Rattner advirtió que la ley “One Big Beautiful Bill” añadirá 3 billones de dólares al déficit en una década, elevando la relación deuda/PIB al 130%, priorizando la extracción energética sobre la sostenibilidad.
5. El fin del “paraguas” de la OTAN y Ucrania
Trump condicionó la ayuda a la OTAN al gasto militar de los aliados. En Ucrania, pese a reunirse con Putin y Zelenski, no logró la paz prometida y redujo el financiamiento, dejando a Kiev en una posición vulnerable.
La relación con Europa se fracturó, mientras Trump promovió una “paz negociada” alineada con intereses territoriales del Kremlin.
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6. La guerra cultural contra lo “woke”
Trump lanzó una ofensiva contra la “ideología de género” y el “marxismo cultural”. Amenazó con retirar fondos a universidades como Harvard, acusándolas de adoctrinamiento.
Bajo la “motosierra” de Musk, se eliminaron departamentos de diversidad, equidad e inclusión (DEI), convirtiendo la educación en el principal campo de batalla ideológico de 2025.
7. La IA como herramienta de propaganda y diplomacia
La Casa Blanca normalizó el uso de inteligencia artificial para crear montajes y deepfakes, como imágenes falsas de Trump en Groenlandia. La frontera entre verdad y propaganda se diluyó, usando memes y contenidos virales para influir en la opinión pública y presionar líderes extranjeros.
8. Venezuela: del narcotráfico a la “administración directa”
El 3 de enero de 2026, fuerzas estadounidenses capturaron a Nicolás Maduro en Caracas para enjuiciarlo en Nueva York. Trump anunció que EE. UU. asumiría la transición política y la exportación del petróleo venezolano como “reparaciones históricas”.
Aunque expertos como Stephen Walt advirtieron sobre la inviabilidad de controlar la infraestructura petrolera, Trump logró atraer a los principales empresarios del crudo estadounidense.
Millones de venezolanos en el exilio celebraron la caída de Maduro. Trump ignoró a María Corina Machado y otorgó el poder a Delcy Rodríguez, quien gobierna bajo instrucciones directas desde Washington.
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9. Gaza y la “Junta de Paz”
Trump logró un acuerdo para frenar la guerra en Gaza y liberar rehenes, pero impuso una “Junta de Paz” liderada por EE. UU. para gobernar la Franja, excluyendo a autoridades palestinas tradicionales.
La Unión Europea rechazó el enfoque por deslegitimar a la ONU y la solución de dos Estados.
10. La economía: estanflación en el horizonte
2025 cerró con inflación del 2,7% y crecimiento débil del 2%. Trump atacó al presidente de la FED, Jerome Powell, amenazándolo con procesos judiciales para forzar una baja de tasas.
Economistas advierten el riesgo de estanflación: bajo crecimiento con precios altos persistentes.
11. La inteligencia artificial y la reingeniería estatal
La IA también se usó para vigilancia migratoria y optimización de recortes presupuestales. La administración promovió una desregulación extrema, priorizando la competencia con China sobre la supervisión ética y la seguridad ciudadana.
12. La “felicidad nacional” y el descontento público
Aunque Trump habla de restaurar la felicidad y la fuerza nacional, el 55% de los estadounidenses desaprueba su gestión. Su popularidad cayó a mínimos históricos a finales de 2025.
Los ciudadanos perciben un gobierno incapaz de moderar el costo de vida y demasiado enfocado en la política internacional. La resistencia se trasladó a los tribunales, con 358 demandas activas contra la administración hasta diciembre de 2025.
Bloque de preguntas y respuestas
- ¿Qué caracteriza el segundo mandato de Trump?
- Un uso agresivo del poder presidencial, ruptura de consensos internacionales y una agenda marcada por confrontación política, económica y cultural.
- ¿Por qué Trump es considerado un “game changer”?
- Porque gobierna sin apego a normas previas, usando el Estado como herramienta directa de su agenda personal y comunicacional.
- ¿Cómo impactó su gobierno a la economía global?
- Con aranceles, presión sobre aliados y decisiones impredecibles que aumentaron la incertidumbre en mercados y relaciones comerciales.