Casi el 50% de los empleos en 2025 provino de trabajadores por cuenta propia y jornaleros; hay riesgos de informalidad
La mitad del empleo creado en 2025 provino del trabajo por cuenta propia, mientras la informalidad repunta y preocupa a analistas.
Comunicador social - Periodista de la UPB Bucaramanga. Magíster en Estudios Políticos de la Universidad de Caldas. Especialista en Comunicación Digital. Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar 2023. Miembro de Consejo de Redacción.
Colombia cerró 2025 con una noticia positiva en el frente laboral: 18 meses consecutivos de aumento en el número de ocupados y una tasa de desempleo en mínimos históricos.
Sin embargo, detrás de la cifra hay una alerta, el grueso del nuevo empleo proviene de modalidades con alta propensión a la informalidad, como el trabajo por cuenta propia.
Según las cifras más recientes del Dane, el país sumó 791.000 personas ocupadas en 2025 frente al 2024, lo que equivale a un crecimiento de 3,4%. Con ello, la fuerza laboral alcanzó los 23,8 millones de trabajadores.
Siga leyendo: JP Morgan alerta posible aumento de informalidad tras al alza del mínimo en Colombia
Pero el dato clave del mercado laboral colombiano es otro, cerca del 50% del crecimiento anual de los ocupados provino de trabajadores por cuenta propia, jornaleros y peones, y empleados domésticos. Es decir, más de la mitad del nuevo empleo se concentró en segmentos tradicionalmente asociados a mayor vulnerabilidad laboral, como la informalidad.
Anif advierte que, aunque la caída en la desocupación es una buena noticia, es fundamental analizar la calidad del empleo generado.
“Es importante pensar en el tipo de empleo que está siendo creado, identificar la senda del trabajo informal, una de las características principales del mercado laboral colombiano”, señala el centro de estudios.
Radiografía del mercado laboral: 23,8 millones de ocupados y 8,9% de desempleo
En 2025, la tasa de desempleo nacional, en su serie original, se ubicó en 8,9%, el nivel más bajo en lo corrido del siglo. Este resultado fue consistente con el aumento promedio de 791.000 ocupados (3,4%), incluso en un contexto en el que la tasa global de participación creció 0,4 puntos porcentuales.
Solo en diciembre de 2025, el número de personas ocupadas aumentó en 603.000 frente al mismo mes del año anterior, completando 18 meses consecutivos de incrementos en la población ocupada.
Un análisis de Corficolombiana señala que la reducción del desempleo obedeció principalmente al aumento en la creación de empleo, reflejado en el incremento de la tasa de ocupación.
Además, la tasa global de participación disminuyó en 0,1 puntos porcentuales, lo que también aportó a la reducción del desempleo.
Entérese: Estos son los sectores de la economía que más crearon empleo para 2025 en Colombia
Quiénes jalonan el empleo: empleados particulares y cuenta propia
El informe del Dane también muestra que el empleo particular y el trabajo por cuenta propia son hoy las columnas vertebrales del mercado laboral colombiano.
Los obreros y empleados particulares crecieron en 420.000 personas y consolidaron su liderazgo con una participación del 44,4% del total nacional.
Por su parte, los trabajadores por cuenta propia aumentaron en 379.000 ocupados y ya representan el 41,3% del mercado. Cerca de 10 millones de colombianos generan hoy su propio sustento, lo que confirma la persistencia del empleo independiente como rasgo estructural de la economía.
Entre empleados particulares y trabajadores por cuenta propia concentran el 85,7% de toda la ocupación en el país.
En términos de contribución a la variación total, el sector privado formal aportó 1,8 puntos porcentuales a la variación absoluta de la población ocupada, seguido muy de cerca por el cuenta-propismo, con 1,6 puntos porcentuales.
Caída del empleo público y menos empleadores: señales de alerta
No todos los segmentos mostraron dinamismo. El sector público registró una disminución de 20.000 puestos en la categoría de obreros o empleados del gobierno.
Más preocupante aún fue la caída de 28.000 patrones o empleadores. Es decir, menos personas liderando empresas implica menor capacidad de generación de nuevos puestos de trabajo en el mediano plazo.
En contraste, el trabajo familiar sin remuneración se redujo en 30.000 personas, un dato que podría interpretarse como señal de formalización o transición hacia empleos remunerados.
Le puede interesar: Colombia cerró el 2025 con una tasa de desempleo del 8,9%, ¿de cuánto fue la caída frente a 2024?
Informalidad en Colombia: repunte y riesgos para 2026
Para los analistas, el verdadero desafío está en la informalidad. En octubre de 2025, la tasa de informalidad se ubicó en 55,6%, 0,8 puntos porcentuales más que en el mismo mes de 2024.
En noviembre fue de 55,1%, 0,4 puntos porcentuales superior frente a un año atrás. Y en diciembre, la tasa se ubicó en 55,5%, para una reducción de 1,2 puntos porcentuales frente al 2024.
Además, en el trimestre octubre-diciembre de 2025 la tasa se mantuvo estable en 55,7% frente al mismo periodo de 2024. Los sectores agropecuario, comercio y actividades financieras presentaron las mayores caídas en informalidad.
En diciembre, los ocupados en el sector formal crecieron 5,4%, 5,0 puntos porcentuales por encima del segmento informal, lo que muestra un mejor desempeño relativo del empleo formal en ese mes.
Puede conocer más: Medellín habría cerrado el 2025 con 100.000 desocupados; así se comportó el mercado laboral
Salario mínimo, tasas de interés y posible recomposición hacia la informalidad
De cara a 2026, Anif advierte que la creación de empleos informales podría agravarse por el incremento del 23% en el salario mínimo.
“Hemos enfatizado en la barrera de creación de empleo formal que representa esta medida, pues encarece el costo de contratación y desincentiva la vinculación laboral”, señala el centro de estudios.
A esto se suma un entorno monetario más restrictivo. El Banco de la República elevó su tasa de intervención hasta 10,25%, lo que encarece el crédito y puede frenar la inversión empresarial.
Así las cuentas, la combinación de salario mínimo más alto y tasas de interés elevadas podría afectar negativamente el nivel de empleo, no solo por menor contratación, sino por posibles desvinculaciones laborales. Además, podría darse una recomposición de la ocupación, es decir, empleos que están justo en el mínimo o cerca de ese umbral podrían migrar hacia la informalidad.