El cambio en la gerencia del Metro de Medellín no solo tomó por sorpresa a su nueva gerente Claudia Restrepo. Hay quienes dicen que esto, más que una renovación en el liderazgo de una de las empresas más importantes del país, es una jugada política en un año electoral.
El director del Instituto de Estudios Metropolitanos y Regionales (IEMR) de la Universidad Pontificia Bolivariana (UPB), Miguel Silva Moyano, insiste que al contar con la mayoría dentro del mecanismo legal que se estableció para el gerente del Metro, el presidente de la República, Juan Manuel Santos, queda en una posición clara y ventajosa.
“El Gobierno Nacional nombra a la mayoría, estamos en un año electoral y la señora Claudia Restrepo es muy cercana al equipo del Alcalde, por ende, de alguna manera es un guiño político al mandatario local y a su equipo de cara a lo que viene. ¿Qué sentido tiene cambiar al gerente del Metro por alguien que nunca había sonado como candidato para este cargo? Esta discusión acerca de quién iba a reemplazar a Ramiro (Márquez) lleva muchos años, salieron muchísimos nombres, por ahí pasaron muchas alternativas; ahora como si nada apareció Claudia Restrepo como candidata en esta coyuntura política”, dijo.
Sin embargo, el director del IEMR resalta que si la nueva gerente fue nombrada por unanimidad por la Junta Directiva, es porque tiene todas las capacidades para desempeñar con lujo de detalles el cargo, frente a eso no tiene ninguna observación.
Por su parte, Javier Muñoz Giraldo, exmiembro de la Junta Directiva del Metro (2011 – 2013) en representación del Gobierno Nacional, asegura que la entidad siempre ha sido muy bien manejada, pero ahora se nota la intención de politizarlo.
“¿Por qué? Porque siempre el Presidente de la República ha nombrado en la junta (y así estaba en los estatutos) a empresarios de Antioquia como sus representantes; eso lo cambió Santos hace un año, entonces ya no nombra empresarios sino políticos. Ahí puso unos ministros y como consecuencia, nombraron ahora a una persona de carrera política, en vez de un administrador, lo cual hubiese sido lo ideal para que el Metro siguiera conservando su independencia política en el manejo administrativo”, enfatizó Muñoz Giraldo, dejando claro que no tiene nada en contra de Claudia Restrepo.
Una fuente cercana al gerente saliente, que pidió no ser identificada, sostuvo que Márquez Ramírez no se hubiera retirado ahora; “él hubiese esperado a entregar el Tranvía y sus dos cables”, dijo.
Hace un año, al producirse los cambios en la junta directiva del Metro, Ricardo Mejía Cano, uno de los remplazados escribió en EL COLOMBIANO, una columna de opinión titulada, Me bajaron del metro: “No es un secreto el interés de diversos grupos políticos por hacerse a la Gerencia del Metro. ¿Una junta de funcionarios del gobierno viene a blindarlo?”
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