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El Paro caminó al ritmo de la música en Medellín

  • Sobre la avenida San Juan, frente al centro administrativo La Alpujarra, confluyeron las marchas que partieron de tres puntos diferentes de la ciudad. FOTO Manuel Saldarriaga
    Sobre la avenida San Juan, frente al centro administrativo La Alpujarra, confluyeron las marchas que partieron de tres puntos diferentes de la ciudad. FOTO Manuel Saldarriaga
  • Aunque en el Parque de los Deseos fue evidente la presencia de encapuchados, no hubo violencia ni vandalismo. FOTO JulioHerrera

    Aunque en el Parque de los Deseos fue evidente la presencia de encapuchados, no hubo violencia ni vandalismo. FOTO Julio
    Herrera

Por Sergio Andrés Correa | Publicado el 22 de diciembre de 2019
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días de Paro ajusta el país, sin que las partes empiecen aún a llegar a acuerdos.

Con la foto de su madre muerta pegada en el pecho y el rostro enrojecido de tanto gritar, Adriana Bravo Martínez, fue una de las primeras personas en llegar en la mañana de ayer al Parque de los Deseos, uno de los tres puntos de inicio de la marcha y concierto “Medellín Resiste Cantando”, organizada por colectivos de artistas en el marco del Paro nacional y que se desarrolló con tranquilidad.

“Estoy harta de que me digan que soy comunista, cuando no lo soy, soy una ciudadana afectada, el sistema de salud de este país me dejó morir a mi mamá por falta de medicamentos que valían 100.000 pesos diarios. Aún siendo yo médica, no pude hacer más”, narró la ciudadana que, con una bandera de Colombia por capa y con una pancarta que llamaba a no explotar los recursos naturales, marchaba por la carrera Carabobo en dirección a la Alpujarra, punto donde fue ubicada la tarima principal.

El referente: la música

Con 30 artistas en las tarimas móviles que acompañaron los recorridos que, además del Parque de los Deseos también partieron del Parque de El Poblado y el Cementerio Parroquial de La América, y con 19 bandas más en la tarima principal, el concierto pretendía convertir la música en vehículo para la movilización social que desde hace un mes vive el país.

Así lo explicó Faber Ramírez, integrante del Comité Gestor de Artistas, quien señaló que “la música ha sido un gran referente de lo que ha hecho y lo que ha resistido Medellín, por eso es tan importante que los artistas hoy se estén pronunciando a través de ese eco que provino del primero concierto “Un canto por Colombia”, que se hizo en Bogotá el 8 de diciembre y añadió que “lo que buscamos es que el Gobierno escuche todas las peticiones de la ciudadanía que han motivado el Paro”.

La caminata avanzaba por la calle Barranquilla cuando la presencia de dos encapuchados crispó brevemente los ánimos. Los hombres fueron abordados por personas con camisetas del equipo organizador, con quienes intercambiaron algunas palabras. Luego, sin descubrirse el rostro, evitaron mezclarse con la multitud pero permanecieron a la cabeza de la marcha sin alterar la tranquilidad.

Por el contrario, el suave y acompasado sonido del ska interpretado por la agrupación Burkina marcó el ritmo de los pasos de aquellos que empezaron a desplegar sus sombrillas para protegerse del calor. Erwin Renaldi, su vocalista, manifestó que “la música también se trata de denuncia y en ese sentido estar aquí es ser coherente. Todos los seres humanos somos políticos y está mal entendido el hecho de que la gente diga que no vota o que no participa de los movimientos sociales”.

“Hay una deuda de años”

Sobre las 2 p.m. las movilizaciones empezaron a confluir en el Parque de las Luces. Allí, además de la música en tarima, esperaba una puesta en escena con cuerpos desnudos suspendidos de telas rojas desde uno de los puentes que atraviesa la avenida San Juan, denominada “Un país que siembra cuerpos”.

En el lugar también aguardaban actores, comediantes y presentadores como Santiago Rendón, Santiago Alarcón y Alejandro Riaño. Hasta el lugar llegó marchando desde el sur de la ciudad la cantante vallenata Adriana Lucía, quien se ha convertido en el rostro del movimiento “Un canto por Colombia”.

La artista aseguró que cree que quienes marchan, no lo hacen por los puntos que pide el Comité del Paro, sino que “si tuviéramos que poner en una hoja todo lo que pedimos, no cabría. Hay mucho descontento, la gente está molesta, tiene rabia, está herida” y asoció ese sentimiento popular con “un cúmulo de una deuda social de muchos años, que no empezó en este Gobierno, son muchos atrás, pero a este Gobierno es al que le toca responder a lo que la historia le está exigiendo”.

Sobre las críticas que ha recibido por su participación en las movilizaciones, de parte de un sector de la población que considera que los artistas no deben tomar una postura política, la cantante señaló que “venimos de una sociedad que no marcha y que desvirtúa la protesta social como anarquía o vandalismo. Yo nací en Córdoba, aquí al ladito de Antioquia, y sé lo que significa el silencio que se impone en nuestras tierras. Pero estamos en nuevos tiempos”.

El toque andino de la jornada llegó por parte de la agrupación Illary. Roger Díaz, uno de sus integrantes, expresó que “ante ese cúmulo de insatisfacciones sociales, es necesario que el artista se vincule. Finalmente la música es un canal más que adecuado para la protesta social, para poner puntos sobre las íes y teníamos que manifestarnos de alguna manera”.

En ese mismo sentido, Daniel Acosta, vocalista de Telebit, insistió en que “cada vez está tomando más fuerza la voz artística que está formando como una especie de puente entre la gente y el Gobierno para que podamos hacer escuchar nuestra voz. El arte siempre será una instancia política y más allá de hacer parte de un partido u otro, el enfoque es la gente misma, que está aquí exigiendo derechos básicos”.

La concentración se extendió hasta entrada la noche y finalizó en calma. Y aunque aún no está claro qué ciudad será el próximo escenario, el colectivo de artistas aseguró que no parará de acompañar los diversos reclamos ciudadanos en el país .

Contexto de la Noticia

informe No importó

. En la tarima principal ubicada en La Alpujarra, las barras de Atlético Nacional y Deportivo Independiente Medellín dejaron de lado sus diferencias y, como si de un solo grupo se tratara, con el golpeteo de los tambores cantaron atrengas al unísono y abrieron paso a la interpretación de “El baile de los que sobran”, en la voz de la agrupación Tr3s de Corazón, que se ha convertido en una especie de himno de los estallidos sociales que durante 2019 se esparcieron por Latinoamérica, particularmente en Chile, país de origen de la banda Los Prisioneros, que originalmente la interpreta.

Sergio Andrés Correa

Tengo la maleta siempre hecha y mi brújula, que por lo general apunta al sur, me trajo al periodismo para aclarar mi voz. Busco la pluralidad y no le temo a la diferencia.

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