EL COLOMBIANO fue hasta el lugar del atentado. Clan del Golfo recibiría asesoría de exfarc en manejo de explosivos.
El 13 de mayo de 2017, una patrulla de la Policía fue atacada con un explosivo instalado en una vía de la zona rural de Arboletes. En el atentado dos policías resultaron heridos. La parte delantera del vehículo quedó totalmente destrozada.
Un grupo de cinco labriegos rodean el pedazo de una silla. Están a por lo menos 200 metros de la carretera y todos se preguntan cómo esa parte de la camioneta de la Policía atacada el miércoles llegó hasta allí. “Es que fue un bombazo terrible. Joda, algo así nunca había ocurrido acá y mira, allá hay una parte del panorámico y ahí abajo una lata del volco”. Conversan entre ellos con el típico acento costeño de la región.
En la carretera, justo en el sector conocido como La Pita, tal vez el único en el que la vía pasa en medio de una pequeña montaña y no entre extensos potreros de las fincas ganaderas que hay entre San Pedro de Urabá y Arboletes, quedó un cráter de tres metros de longitud y uno de profundidad. Justo allí, otro montón de habitantes de la región detenían sus motocicletas para observar lo que había quedado del atentado: unos simplemente murmuraban sobre lo ocurrido, otros se atrevieron a recoger elementos de los uniformados fallecidos.