Tras la jornada electoral del 8 de marzo de 2026, los partidos y candidatos en Colombia no solo miden su éxito en curules y candidaturas presidenciales, sino también en los recursos que recibirán a través de la reposición de votos.
A través de este mecanismo de financiación estatal, las campañas pueden recuperar dinero invertido para cubrir deudas, créditos bancarios y aportes personales, siempre que cumplan con requisitos legales estrictos.
Lea también: ¿Qué es la reposición de votos y cuánto cuesta cada uno?
Para estas elecciones hubo algunas modificaciones, pues el Consejo Nacional Electoral (CNE) estableció que los candidatos al Senado y Cámara de Representantes recibirán $8.433 por cada voto válido, mientras que quienes participaron en las consultas interpartidistas recibirán $8.287 por cada sufragio, siendo cada valor un incremento del 224% respecto a elecciones pasadas.
Teniendo en cuenta estos valores, haciendo una proyección sobre candidaturas como la de Paloma Valencia, que recibió 3.236.286 votos, la reposición podría ascender a 26.800 millones de pesos si el ítem solo fueran los sufragios conseguidos. Algo similar se proyectaría con Claudia López, quien obtuvo 574.670 votos, algo que se podría convertir en 4.762 millones de pesos.
En contexto: Paloma Valencia, la gran ganadora de las consultas que asusta a “El Tigre”
Sin embargo, el Estado no “regala” plata por votos obtenidos, sino que repone la plata invertida en las campañas, por lo que los candidatos deberán ser cuidadosos y presentar el informe detallado de ingresos y gastos en el aplicativo Cuentas Claras.
Otro detalle que se tiene en cuenta para la reposición es el no exceder el límite de gastos fijado, el cual estaba, para el caso de las campañas, en $18.555 millones. Esto hace que campañas como la de la ganadora de la Gran Consulta solo pueda recibir este monto, independiente de que, por número de votos, la cifra pueda ser superior.
Por último, hay que resaltar que no todo gasto se repone, pues el Estado solo devuelve el valor de lo que genere una deuda o esfuerzo económico de los candidatos. Un ejemplo de esto son los créditos con bancos, créditos con personas naturales que cuenten con un contrato mutuo y donaciones privadas.
Regístrate al newsletter