Para hacerle frente a la crisis de salud y residuos que afectan la isla el Ministerio Público solicitó esta medida.
La preocupación consiste en que isleños y turistas están expuestos a un deficiente sistema de salud y a una posible contaminación por mal manejo de residuos. FOTO
Róbinson sáenz
La Procuraduría General pidió ayer que en San Andrés se declare una emergencia sanitaria y ambiental para hacerle frente a dos de los problemas más fuertes que tienen en la isla: dificultades en el acceso a la salud y contaminación ambiental por cuenta del mal manejo de residuos médicos.
Aunque es una solicitud clara, que visibiliza las dificultades que se tienen, la pregunta que resulta es si son medidas necesarias para solucionar estos problemas, que hasta ahora dejan al gobernador, Ronald Housni Jaller, suspendido por tres meses, inicialmente, por orden de la Procuraduría, al encontrarlo responsable por no solucionar la crisis de salud, además de una serie de señalamientos alrededor de carteles de la contratación en esta área.