El ruido que ha suscitado la caída del precio internacional del petróleo WTI, referencia para Colombia, ha dado para todo, empezando por la contracción en el crecimiento económico del país, pasando por el impacto en las arcas del Estado, generando zozobra en las compañías petroleras, hasta sacudir incluso la cadena distribuidora de combustible minorista.
Aunque la reducción no es la de otros países como Estados Unidos, o no se encuentra en los niveles de Venezuela, Bolivia o Ecuador, los cerca de 400 pesos que ha bajado desde noviembre pasado el precio de referencia, ya permiten ver a las primeras estaciones de servicio que ofrecen el galón de gasolina corriente por debajo de los 8.000 pesos, así el precio de referencia dictado por el Ministerio de Minas para el segundo mes del año, sea de 8.210,99 pesos para la ciudad.
Pero lo importante es el impacto para el bolsillo de los consumidores porque la persona del común y corriente que tiene que tanquear su vehículo, espera que mes a mes se note más la reducción del precio, tal y como lo recopiló EL COLOMBIANO con sus lectores vía Facebook. (ver comentarios).
Digamos que así se aprecia la realidad del lado de la demanda que es el consumidor, pero del lado de la oferta, específicamente desde la intermediación, hay inconformidad frente a los márgenes de ganancia autorizados por el Gobierno.
Reclamos desde la oferta
De hecho Álvaro Younes, presidente de Fedispetrol Colombia, uno de los tres gremios que representan la distribución minorista de combustible, manifestó su malestar por la Resolución 40122 del 30 de enero de 2015.
“No estamos de acuerdo con el tratamiento recibido ni el margen máximo reconocido al Distribuidor Minorista, con el cual se nos quiere llevar a la ruina. Exigimos una inmediata y justa retribución conocida por el Ministerio de Minas, quien debe solucionar la angustia de los distribuidores minoristas de combustibles, recaudadores fundamentales de los recursos estatales (Ecopetrol-Impuestos)”, señaló Younes.
Para el directivo gremial, con el diferencial de participación del Fondo Parafiscal creado en la última reforma tributaria deben salir los recursos para atender de manera urgente el saneamiento del sector y no esperar hasta febrero del 2016 para dar otra migaja al margen del distribuidor minorista.
Destaca que desde el 2010 y con el fin de conocer las condiciones del sector, el Ministerio de Minas contrató un estudio realizado por la firma Itansuca, que en sus conclusiones reflejó que el margen minorista debería estar aproximadamente en 670 pesos por galón.
Para la época se contaba con un margen máximo de 416,16 pesos y cada primero de febrero se ajustaba de conformidad con la meta de inflación anual.
Younes dijo que hasta mediados de agosto de 2011, el Ministerio ajustó el margen máximo del distribuidor minorista en 528,65 pesos y el 28 de diciembre del mismo año se incrementó 50 pesos adicionales, quedando en 578 por galón.
“Durante tres años estuvo congelado el margen máximo del distribuidor minorista hasta este 1° de febrero del 2015, cuando el Gobierno tímida y casi lánguidamente incrementa 23,01 pesos para llegar a un total de 601,80 pesos, cifra que no alcanza siquiera la recomendada por el estudio de Itansuca en 2010”, sostuvo el presidente de Fedispetrol Colombia.
Para Younes, no sirvió de nada el clamor de los gremios que en conjunto solicitaron en agosto del año pasado ante el Ministerio de Minas un incremento mayor de 100 pesos para corregir esta situación.
Las peticiones
Cabe destacar que la vocería de los gremios la tomó Fedispetrol Colombia, pero lo secundan AES Colombia y Fendipetróleo Nacional, buscando mejores garantías para los distribuidores de combustible minorista.
De hecho esta semana estos tres gremios se reunieron con el viceministro de Energía, Carlos Fernando Eraso Calero, para presentarle tres puntos fundamentales que son preocupación para ellos:
El primero tenía que ver precisamente con el margen de intermediación minorista y “a esa verticalización que están ejerciendo compañías mayoristas que obligan al mercado a entrar en una guerra de precios que a la final afecta mucho más”, dice Juan Fernando Prieto, presidente Ejecutivo de AES Colombia.
Otro punto álgido tiene que ver con el reglamento técnico, que no es más que una nueva normativa que es rigurosa para las estaciones de servicio, de la cual dice Prieto, “llevará a muchas estaciones de servicio del país a cerrar por los costos que deben incurrir para cumplir con el reglamento técnico”.
El tercer punto tocado esta semana entre gremios y Gobierno tuvo que ver con el Sicom, Sistema de Información de la Cadena de Combustibles, que integra a los agentes de la cadena a nivel nacional en un solo sistema de información.
“Organiza, controla y sistematiza la comercialización, distribución, transporte y almacenamiento de combustibles líquidos derivados del petróleo, alcohol carburante y biodiesel”, destaca el organismo adscrito al Ministerio de Minas y Energía, según su página web.
Los dirigentes gremiales cuestionan que este Sistema se esté convirtiendo en un “monstruo” que cada vez sanciona a más estaciones de servicio del país sin fórmulas de juicio aparentes.
Expectativas para 2015
No obstante las diferencias en normativa con el Gobierno, gremios como AES Colombia espera que a lo largo de este 2015 se mantendrán los bajos precios en el combustible para los consumidores finales. “Vemos un barril de petróleo que oscilará en los 50 dólares el barril lo que hará que los precios de los combustibles sigan bajando en Colombia, no drásticamente pero sí poco a poco”, manifestó Prieto.
Asimismo, Younes dijo que “hemos asumido tres reformas tributarias, cuatro aumentos del salario mínimo, nuevos costos operativos, técnicos y administrativos durante los últimos cuatro años sin ninguna contraprestación. No sabemos cuál es la equivocada percepción sobre esta actividad que tienen nuestras autoridades ni hacia dónde nos quieren llevar”.
8.210
pesos es el valor de referencia para la gasolina corriente en Medellín.
601
pesos es el valor de intermediación autorizado
en galón de gasolina.
EN FACEBOOK
¿estaciones han bajado el precio?
Joan Herney Velasquez B.
“La tal gasolina barata en Colombia no existe”.
Erika Gómez Ramírez
“El titular debería decir gasolina menos costosa porque igualmente sigue siendo un precio demasiado alto, para un país que no importa hidrocarburos”.
Andres Salinas
“En ninguna parte, debería estar a $6.500 o menos”.
Jorge Osorio
“En ninguna porque el precio barato no es la medida del galón que ofrecen las estaciones”.
Hector Fredy
“Gasolina barata no existe en Colombia y la diferencia entre una estación y otra no pasa de $20”.
Alexander Giraldo Garcia
“No existe gasolina barata en Colombia y la menos cara es la Zeuss al costado de Luis Amigo: $7.860”