Un hecho por lo menos anecdótico sucedió hoy en Bogotá, después de que una torrencial lluvia acompañada de tormenta eléctrica detuviera las operaciones aéreas de la terminal El Dorado.
No siendo suficiente con el retraso de itinerarios, los pasajeros fueron testigos de una filtración de agua que poco a poco se convirtió en una cascada natural que pocas veces se ha visto dentro de un aeropuerto.
A través de un comunicado, el terminal aéreo informó que las fuertes lluvias “generaron filtraciones de agua sobre algunos counters de check in y sobre una carrera de llegada internacional”, zonas que, según señala, se cerraron, reubicando sus operaciones en otras zonas del aeropuerto.
Las operaciones de El Dorado, que ya se encuentran casi por completo normalizadas, se vieron detenidas por cerca de una hora.