Si bien el anuncio de las Farc de “no incorporar, en adelante, menores de 17 años a las filas guerrilleras”, hace parte del plan de desescalamiento del conflicto armado, para distintos sectores, es un paso a medias, pues en los frentes subversivos no debería haber un solo niño.
No obstante, a que el grupo subió su edad de reclutamiento 15 a 17 años, su vinculación de menores no cesa si se tiene en cuenta que menor de edad en Colombia llega hasta los 18 años. “Queremos dar nuevos pasos y tomar medidas eficaces que coadyuven a que cada vez sean menos las generaciones y jóvenes involucrados en una confrontación militar que nos han impuesto”, expresaron las Farc al presentar su decisión.
Tras el anuncio, el presidente Juan Manuel Santos reconoció la favorabilidad de la acción, pero les insistió a las Farc a que liberen a los niños que hay en sus filas.
En apoyo a lo expresado por Santos, el ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, ve en las intenciones del grupo armado un reconocimiento a “su culpa” por los niños que han terminado desarrollando diversas tareas en los bloques, y precisó que la mejor forma de reivindicarse es dejando en libertad a los infantes.
“En los últimos años, solo de las filas de las Farc, recuperamos más de dos mil menores de edad (...) esto no puede ser un anuncio sino una realidad”, señaló Pinzón.
Qué digan dónde están
Dolly Castañeda es una de las víctimas que hoy, 17 años después, espera por una respuesta de las Farc para calmar la incertidumbre de no saber de su hija, Ruth Castañeda, cuando el frente 34 se la llevó el 15 de octubre de 1998.
Dolly en un video divulgado por las Farc en el 2012 le pareció ver a su hija con camuflado y fusil, por eso asegura que de ser ella, “fue obligada bajo amenazas, así como tantos secuestrados que por no pagar, los obligaron a trabajar para ellos o coger un arma”.
El reclamo de Dolly Castañeda es un clamor de miles de madres en el país que cada vez les exigen a las guerrillas divulgar dónde están sus hijos.
Cristina Plazas, directora del Instituto de Bienestar Familiar, ICBF, expresó desde San Vicente del Caguán, donde se reunió con más de 500 niños para rechazar la utilización de niños en los conflictos armados, que el país está cansado de ver a los niños en la guerra.
“Por esto, demando, en nombre del Estado colombiano, que en ninguna parte de nuestro territorio los menores de edad sean reclutados y utilizados en acciones bélicas”, dijo.
Un informe del Ministerio de Defensa revela que desde el 2002 abandonaron los grupos ilegales 4.076 menores, de estos, 2.684 fueron reclutados por Farc; esto confirma a esa guerrilla como el mayor reclutador en el conflicto armado colombiano.