En las elecciones regionales de 2015, por lo menos 1.200.000 ciudadanos se quedaron sin votar por ser, supuestamente, trashumantes. El problema, según el Consejo Nacional Electoral (CNE), se presentó en 1.100 municipios. A comienzos de octubre anularon 1.605.000 inscripciones de cédulas (167.092 en Antioquia). Ante la cantidad de quejas que se estaban presentando, el CNE decidió reversar la decisión en Bogotá, dándole vía a libre a 71.472 personas para que votaran. Como las críticas iban más allá de la capital, dos días antes de elecciones el CNE decidió reversar la decisión para que 259.000 ciudadanos votaran.
Pero estos intentos por remediar lo sucedido no fueron suficientes. La Registraduría no alcanzó a notificarles a todos los ciudadanos que estaban habilitados para votar. De hecho, actualmente cursan decenas de tutelas en contra del CNE por violar el derecho a votar. Este episodio demostró que establecer si un ciudadano es trashumante se convirtió en un dolor de cabeza para el organismo....