Colombia se sumó a los países que buscan una regulación para la venta y uso del cigarrillo electrónico, dispositivo que ganó popularidad en 2010 y que ha sido difundido como una alternativa para dejar el cigarrillo convencional hecho con tabaco. Que disminuya la adicción (principal argumento de algunos proveedores) es algo que no se ha comprobado.
El debate en países como España, Reino Unido y Colombia ha sido similar. Mientras las empresas señalan que el cigarrillo electrónico sirve como sustituto del tabaco porque imita los estímulos sensoriales de la experiencia del fumador, organizaciones médicas se oponen a la comercialización abierta de este dispositivo porque la consideran “una puerta de entrada al tabaquismo”.
En el Congreso, el debate completó 21 meses. El senador Mauricio Lizcano (partido de la U) presentó a finales de 2014 el proyecto de ley para que se prohibiera la venta de cigarrillos electrónicos a menores de edad (pueden costar hasta 100 mil pesos). También prohibía el...