La Morat es una finca a las afueras de Bogotá. Años atrás se reunían allí un grupo de amigos a rasgar las guitarras, el bajo y el banjo, ese instrumento de cuerda que hace parte de la música dixieland, un estilo de jazz que inundó a Estados Unidos a finales del siglo XIX.
Esos compañeros de toda la vida, del colegio, que se conocen desde que tienen uso de razón, fueron experimentando con sus instrumentos, buscando un sonido propio para decidir cómo era que querían sonar como grupo. El nombre no fue complejo escogerlo, lo veían siempre que entraban a ese lugar a gestar sueños. Morat era entonces un hecho como grupo. Ya llevan seis años y hoy son todo un fenómeno internacional.
El despegue comenzó en 2015 cuando le escribieron a la cantante...