El tramo final de acceso al punto más alto del Monte Elbrus lo asumieron con unas ganas increíbles, a sabiendas de que estaban tan cerca que no podían echar atrás la decisión tomada de no permanecer mucho tiempo en los refugios y dejarse llevar por el presagio de que el clima estaría bueno justo ese último día de julio.
Ana Isabel Bustamante, Nicolás Díaz y Gabriel Jaime Morant –con el soporte humano y la fuerza anímica dada por su compañero de equipo en Colombia, René Huertas–, emprendieron la subida cargando, en sus espaldas, morrales que, en conjunto, pesaban cerca de 65 kilos. Así coronarían el Techo de Europa, la montaña más alta de Rusia que marca la frontera entre ese continente y Asia, a una altura de 5.642 metros y cuya escalada debe...