Pico y Placa Medellín
viernes
7 y 9
7 y 9
La urbe combina una topografía salvaje con una mezcla divina de cultura española e indígena.
SAN FRANCISCO
Ubicada a un costado de la plaza homónima donde funcionó por años el mercado popular.
Rodeada de valles con casitas variopintas y con 17 volcanes expectantes, que se esconden tras las nubes y se turnan para despertar, se erige Quito como una capital silenciosa, pero atrapante.
De entrada, Quito le propone al turista que lo visita una encrucijada: hospedarse en la zona colonial del centro histórico, cerca de iglesias emblemáticas, mercados tradicionales y plazas para disfrutar la cotidianidad, o en la moderna, en lugares como La Floresta o La Mariscal, con agitada vida nocturna y novedosas propuestas gastronómicas.
Sin embargo, no es la única dualidad que la capital ecuatoriana le plantea al visitante. Cuando se camina por Quito se enfrentan dos formas de abordarla que se pueden - y se deberían - combinar: la riqueza de los detalles cuando se admira la ciudad desde abajo y la solemnidad de verla imponente desde la parte alta de sus miradores.
Si Quito proviene de una voz indígena quichua fruto del compuesto Qui (que significa centro) y to (que representa la tierra), el casco...