Ya no se podría hablar de una moda, pues esta es pasajera, si no de una tendencia que llegó y se está quedando para complacer a algunos nichos.
Es el desarrollo de vehículos en plataforma de automóvil, pero con apariencia y vestidos para asemejarse a pequeñas camionetas tipo crossover. Hoy están el Fiat Idea Adventur, el renovado Crossfox de Volkswagen y hasta el Renault Sandero Stepway podría clasificar.
Pues a este grupo llegó otro jugador. Y como ellos, también desarrollado en latinoamérica para los latinoamericanos, de forma más concreta en Brasil. Se trata del Citroen Aircross.
El vehículo parte del C3 Picasso, pero sobre un desarrollo de última generación y un diseño bastante más audaz que su hermano europeo.
Un buen empaque
Sus barras de techo longitudinales, los estribos con aplicación metálica, las animaciones de carrocería negras y color aluminio, y las manijas cromadas al igual que los protectores de los espejos, conforman un paquete visual que hace que el carro se destaque por encima de sus competidores en el segmento.
Hay que repetirlo, no se trata de un crossover aunque su llanta de repuesto atrás, sus molduras plásticas adelante y su altura en el piso lo asemejen. Pero sí es un práctico vehículo familiar con espacio suficiente para que cuatro, o incluso cinco personas puedan viajar de manera cómoda
Adentro se encuentra un tablero novedoso, coronado en su parte central por tres relojes que indican inclinaciones longitudinales y laterales y brújula. La posición de manejo es alta y permite dominar bien el panorama alrededor. Además el diseño de su parabrisas dividido en tres secciones le da mayor visibilidad frontal. Además su cristales laterales son de dimensiones generosas.
En la vía
Para mover a este carro, los ingenieros en Brasil del Grupo PSA escogieron un motor 1.6 litros, de cuatro cilindros y 16 válvulas que entrega una potencia máxima de 110 caballos de fuerza que aunque no registra en su ficha a qué revoluciones las entrega, en la prueba se puede notar que es rondando el tacómetro en 4 vueltas. Este motor funciona de manera solidaria con una caja manual de 5 velocidades, con una palanca selectora que se opera en dos tiempos y eso a veces la hace un poco pesada.
No es de una aceleración sorprendente (para esto está el DS3 ya probado por EL COLOMBIANO) y su manejo implica tenerlo siempre de la parte media hacia arriba del cuenta revoluciones.
Pero indudablemente sí se trata de un vehículo que permite un desplazamiento seguro y sosegado. Comenzando por un buen nivel de insonorización que evita que el ruido del motor o del contacto de las llantas al piso, se transmita de forma apreciable y fastidiosa al habitáculo.
También el comportamiento de su sistema de suspensión evita que el vehículo, pese a su diseño entre en prácticas desagradables y hasta inseguras como la excesiva navegación o el balanceo. Es una suspensión que ofrece comodidad porque absorbe bien las imperfecciones que pueda encontrar en la vía, especialmente si rueda un poco más allá del asfalto, y a la vez deja que el carro se plante con firmeza sobre la superficie que rueda.
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