Al vino hay que bajarlo del pedestal, valorarlo, pero considerarlo una bebida a la altura de cualquier mesa; el mejor vino de todos es el que a uno más le guste; el Nuevo Mundo por precio y por calidad cada vez acorta más distancias con los productos franceses, españoles, italianos... Expovinos en su quinto año va dejando sus lecciones, en una feria que este año reúne en Bogotá a 72 expertos internacionales y a las mejores casas productoras provenientes de 6 países.
Recorrer la feria (este año el Grupo Éxito estima una asistencia de cerca de 20.000 aficionados) permite encontrar el vino en sus cuatro colores, del blanco al gris; en sus diversas temperaturas de servicio, de la helada champaña al tinto que va mejor al clima; en las distintas expresiones que ofrecen las zonas vinícolas, desde el famoso Mendoza hasta el impetuoso Villa de Leyva, y sobre todo, como uno de sus mayores valores, ofrece la posibilidad de brindar con expertos para seguir descubriendo porqué nos gusta tanto descorchar, ver caer en la copa, agitar, meter la nariz y llevar a la boca taninos y acidez.
Les comparto tres conversaciones, tres buenos momentos con gente que vive entre el vino, que viene de países emblemáticos del negocio, que sabe ver la copa con gusto y sencillez y está feliz de venir a Colombia y encontrar tanto entusiasmo y ganas de aprender entre los consumidores.
Pico y Placa Medellín
viernes
2 y 8
2 y 8