"El apuntado" fue el juego que José Alejandro Gómez Mora, comenzó a practicar desde muy pequeño. Luego pasó a los populares "cincuenta y una" y "bajando", después apostó con fríjoles, siguió con la suma de mil pesos y hoy disfruta haciendo torneos. Eso sí, de manera responsable y sin perder el enfoque recreativo de los juegos de azar.
¿Cuándo comenzó con los juegos de azar?
Empecé más o menos a los once años, después en la universidad jugaba con mis amigos. Por hobbie comencé a ir a un pequeño casino donde obtuve muy buenos dividendos. Allá, se jugaba con máquinas, en las que el objetivo era adivinar una secuencia de colores. Al ver que tenía mucha suerte en los juegos de azar, comencé a ir a los casinos grandes, inicié con black jack y ruleta. El primer día mis amigos y yo obtuvimos una ganancia de 500 mil pesos cada uno, lo que me motivó a seguir visitando el lugar.
Cuando era pequeño aprendí a jugar póker y lo practico de manera activa desde hace cinco años, lo hago más o menos dos o tres veces por semana en casino. Una vez a la semana, me reúno con un grupo de amigos en mi casa para jugar, los torneos que realizamos son los mejores porque se desarrollan en un ambiente que no genera tensión. Tratamos de hacerlo de la forma más profesional posible.
¿Cuándo decide jugar de manera profesional?
Profesional, es difícil decirlo, porque mi vida no depende de los juegos de casinos, pero sí puedo decir que decidí llevarlos a un nivel superior. Con mis amigos en las casas o en los casinos nos reunimos para realizar torneos de Texas Hold'em. Los torneos de póquer tienen un modo de jugarlo sencillo, se agrupan mínimo siete personas en un casino. En torneos caseros, puede jugarse con mínimo cinco y una entrada pactada por lo general de 50 mil pesos, hay una hora de recompras con el mismo valor de la entrada. Luego de transcurrido ese tiempo, al que se le agoten sus fichas sale eliminado del torneo hasta encontrar el ganador, quien se lleva la mayor cantidad del pote, que no es el total, porque el casino se lleva un porcentaje y también hay que repartir entre el segundo y el tercer puesto.
¿Qué es lo que más le atrae de estos juegos y cuáles acostumbra practicar?
Son muchas cosas reunidas: la adrenalina que se siente, el dinero fácil, y aunque suene contradictorio, es relajante, porque aleja de los pensamientos de la vida diaria. Además, obliga al practicante a pensar y desarrollar la mente. Uno se encuentra en un ambiente en el que se ve obligado a tomar decisiones rápidas, en las que implica seguir con vida durante el torneo o retirarse como perdedor.
Otra de las cosas que más me llama la atención del póker, es que aunque no lo parezca, es un deporte de alto nivel de concentración, dedicación, estudio y paciencia. Uno debe estudiar los movimientos, actitudes, formas de hablar, es decir, con un simple movimiento, uno detecta si tu contrincante está diciendo la verdad o está mintiendo con respecto a su juego.
Los juegos que más acostumbro a practicar son el black jack y el póker. El primero porque la adrenalina es aún mayor, aunque también requiere un poco de estudio. Uno llega a mejorar su suerte a través de los promedios estadísticos, sin embargo es mayor el nivel de suerte que la posibilidad de obtener dividendos por medio de la ciencia exacta.
El black jack es una de mis pasiones, porque es sencillo responder una pregunta básica, ¿a quién no le gusta el dinero fácil? (obviamente por los medios legales) la respuesta es: a todo el mundo, y si descubrís que se tiene un talento para triunfar en este tipo de actividades, genera un gran descanso para la mente.
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